EL ALACRÁN CRAN CRAN, ¡AY! ME VA A PICAR

De las cosas que debería usted saber, es que la costumbre de beber cerveza negra no ha estado muy extendida en la localidad de Jerez de la Frontera, hoy en día si está de moda. Cuando los jerezanos eran chaveas (jóvenes), en el colegio los curas y educadores los tenían amargados con eso de que se les iba a ablandar el cerebro, o que la columna vertebral irremediablemente se les secaría por estar “echándose pajas” (Del onanismo de las chicas el Registro Municipal no recoge nada).
Entre los chicos corría la voz que para menguar sus terroríficos efectos había que tomar una yema de huevo, si esta era revuelta con una cerveza negra mejor que mejor. Lo más usual era mezclar la yema de huevo con vino dulce y no quedarse desgraciado pa’ toa la vida.
Afortunadamente la educación sexual ha cambiado para bien.