EL JARDÍN DE LAS DELICIAS DEL BOSCO Y EL HORROR CÓSMICO 

Es necesario entender el contexto en que se encuentra. «El Jardín de las Delicias» un tríptico compuesto por tres paneles que representan, respectivamente, el Paraíso, el Jardín Terrenal y el Infierno. La obra es conocida por su estilo surrealista y alegórico, así como por la presencia de criaturas y escenarios extraños y grotescos. El Infierno (tabla derecha), en particular, muestra un paisaje desolado y aterrador, plagado de demonios y seres infernales que torturan a los condenados.

De alguna manera, esta representación del Infierno puede ser interpretada como una expresión del Horror Cósmico, un subgénero de la literatura de terror que se enfoca en la existencia de seres y fuerzas sobrenaturales más allá de la comprensión humana y que pueden ser peligrosos para la humanidad. El Infierno del Bosco es un lugar donde las leyes de la naturaleza y la lógica parecen haber sido abandonadas, y en su lugar, reinan el caos y la crueldad. Las criaturas que habitan este plano infernal son extrañas y aterradoras, lo que sugiere la influencia de poderes oscuros y desconocidos.

En la tabla (Infierno), encontramos la partitura sobre las nalgas de una figura humana. Esta figura forma parte de un grupo de personas que están siendo aplastadas por instrumentos musicales gigantes, como una lira, un arpa o un órgano. La escena parece representar el castigo por el pecado de la lujuria, ya que los instrumentos musicales simbolizan el placer sensual y carnal.

Al escuchar la partitura en la guitarra de la sevillana Paola Hermosín, uno no puede evitar sentir que está siendo transportado a un mundo de pesadilla, donde las fuerzas oscuras y desconocidas gobiernan en lugar de la razón y el orden.

¿Qué sentido tiene esta partitura? ¿Es una simple decoración o tiene algún significado oculto? Algunos expertos han intentado transcribir la partitura y reproducir su sonido, con resultados diversos. Han afirmado que se trata de una canción tradicional o una danza de la época, mientras que otros han sugerido que se trata de una composición original del Bosco o de algún músico desconocido. Sin embargo, hay una hipótesis más atrevida y sorprendente, que propone que la partitura es en realidad un código cifrado que contiene un mensaje secreto relacionado con el Horror Cósmico.

Digámoslo así, esta hipótesis se basa en la idea de que el Bosco pudo haber tenido acceso a algún libro prohibido o maldito que le reveló la existencia de los Primigenios o los Dioses Exteriores. Estos libros serían equivalentes al Necronomicón, el libro ficticio creado por Lovecraft que contiene los ritos y las fórmulas para invocar a estas entidades. Según esta hipótesis, el Bosco habría ocultado en la partitura un nombre o una palabra de poder que al ser pronunciada o cantada podría despertar o atraer a alguno de estos seres.

Sencillamente, la partitura secreta del Infierno es un ejemplo perfecto de cómo el Horror Cósmico puede manifestarse en el arte. La música es un medio poderoso para transmitir emociones y estados de ánimo, y en este caso, la partitura parece evocar una sensación de terror y desconcierto que se ajusta perfectamente al tema del tríptico.

Nos deja claro, al ocultar una partitura dentro del Jardín de las Delicias, el Bosco dotó a su obra de una dimensión adicional de misterio y terror, invitando al espectador a adentrarse en un mundo donde las leyes de la realidad y la moralidad han sido suspendidas.

FUENTE: Tomado del libro «LA CUERDA, historias de un impostor»