EL POZO DEL OLVIDO EN JEREZ DE LA FRONTERA

En Jerez de la Frontera, por lo regular, hay verdades y datos perdidos, que, no recogidos en las bibliotecas, se han refugiado en la memoria del pueblo, en la que se han archivado; y así nunca deben desecharse sin maduro examen. Una de esas verdades perdidas es la existencia del “Pozo del olvido”. Parece ser que se localiza en una de las viviendas del callejón de las Siete Revueltas.

No extraña la existencia de un curioso Pozo del olvido en Jerez, si vemos que a poca distancia a la ciudad pasa el río Guadalete: “El río de Guadalete, que entra en la baya del Puerto de Santa María, y Cádiz, es el Leteo; y esto se confirma con la etymología del vocablo, que antiguamente no se llamaba sino Lete, que quiere decir olvido, a la qual palabra, los Árabes Moros que ocuparon España, le añadieron esta palabra, Guada, que quiere dezir río; y así Guadalete quiere dezir Rio Leteo…”
(El Guadalete, fue originalmente llamado el Leteo por los colonos locales de Grecia y Fenicia. Los dos grupos estaban a punto de ir a la guerra, pero en cambio resolvieron sus diferencias amistosamente nombrando al río el Lete y olvidando así su antigua disputa. El río fue rebautizado como Guadalete cuando los árabes conquistaron la región más tarde, pero Guadalete significa “río Lete” en árabe).

En la mitología, Lete o también Leteo es uno de los ríos del Hades. Beber de sus aguas provoca un olvido completo. Algunos griegos antiguos creían que se hacía beber de este río a las almas antes de reencarnarlas, de forma que no recordasen sus vidas pasadas.
Leteo: cuyo nombre significa “olvido” era una divinidad nacida del Éride (La Discordia), concebida como una abstracción, y hermana de Hipno (el Sueño) y Tánato (la Muerte). Un río del Hades lleva su nombre (Leteo) y en sus aguas tranquilas las almas de los muertos beben el olvido de su vida terrestre. Las aguas del Pozo del Olvido de Jerez, vierten del mismísimo río Leteo. Río que recorre el inframundo (lugar donde los muertos habitan), cuyas aguas al ser bebidas producen un olvido, necesario para pasar a la siguiente vida.

Se cree que el río Lete fluye a través de las cuevas de Hypnos, el dios del sueño, en el inframundo. Se dice que la entrada de la cueva está poblada de amapolas y otras plantas hipnóticas. Ni la luz ni el sonido entran en la cueva.
En la mitología, al que muere se le da a elegir antes de volver a nacer entre beber de dos ríos: uno le proporciona el olvido absoluto de su vida anterior y el otro le otorga la posibilidad de recordarlo todo. ¿Es mejor olvidar o recordar cuando queremos empezar de nuevo?

Para aquellos que tienen sed de una pizarra en blanco y desean continuar en un camino de dulce ignorancia, las refrescantes aguas del Pozo del olvido en el callejón de las Siete Revueltas de Jerez de la Frontera los esperan.

LA TUMBA DEL MÍTICO REY GERIÓN EN BARBATE-CÁDIZ

La primera gran batalla de la Historia de España, tuvo lugar en Tarifa y en ella encontró la muerte Gerión que fue enterrado con honores en Barbate en un lugar de la carretera Arroyo San Ambrosio (ermita de San Ambrosio) antiguo Oráculo de Baesippo.

En las llanuras de Tarifa, cuando España no tenía ese nombre y era el fin del mundo, donde empezaban los infiernos se enfrentaron los ejércitos del rey local llamado Gerión y las huestes guerreras de Heracles. El motivo de la batalla fue porque el griego mató al pastor de los ganados de Gerión y al perro de este.

Hasta principios del siglo III a. C., la Península Ibérica estuvo alejada del cualquier centro relevante de poder por lo que, desde la perspectiva griega, era vista como una tierra lejana y marginal. Las primeras noticias vendrían seguramente de los comerciantes griegos que desde el siglo VII a. C. se aventuraron hacia el Mediterráneo Occidental, noticias, evidentemente, confusas y poco precisas que alimentaban susceptible de ser interpretado bajo los esquemas míticos, confundiendo realidad y ficción.

Existía un monumental temor supersticioso sentido entre los griegos al adentrarse en las regiones occidentales situadas en el más allá, justo donde se ocultaba el sol y ellos localizaron la entrada a los dominios infernales de Hades, y que finalmente fueron capaces de superar. Este es el significado, en definitiva, del heroico enfrentamiento entre el mítico Heracles y el rey Gerión.

El mito de Heracles y Gerión debió de tener su origen entre los rodios, un pueblo helénico de estirpe doria que creía descender del mismo Heracles y que había iniciado la exploración del lejano occidente en la misma época en que lo hicieron los fenicios, con quienes los rodios debieron de mantener unas estrechas relaciones. Por ello la conquista de la isla Eritia, donde se fundó Cádiz, llegó a ser asimismo atribuida a Heracles, el gran héroe que fue identificado con el dios fenicio Melkart.

Más tarde, cuando los griegos empezaron a visitar asiduamente a los tartesios (desde finales del siglo VII a C), el mito de Heracles y Gerión se relacionó más directamente con el reino de Tartessos, tal como fue narrado por Estesícoro de Himera.

El trasfondo histórico del mito griego sobre el décimo trabajo de Heracles entremezcla las hazañas realizadas por los fenicios y por los griegos en occidente, y esta fusión de leyendas debió de ser elaborada originalmente por los rodios.

EL DÍA EN QUE LA VERDAD Y LA MENTIRA SE BAÑARON EN EL RÍO GUADALETE

Hace mucho, muchísimo tiempo, cuando la humanidad empezaba a dar sus primeros pasos, en un lugar de Arcos de la Frontera, llamado Junta de los ríos, se encontraron la Verdad y la Mentira.
-Buen día. Saludó la mentira.
-Buenos días. Contestó la verdad.
-Hace un maravilloso día. Dijo la mentira. Entonces la verdad se fijó en lo que le decía la mentira para ver si era cierto. Lo era.
-Hermoso día. Dijo entonces la verdad.
-Aún más bonito y placentero está el Guadalete. Dijo la mentira. Entonces la verdad miró hacia el rio Guadalete que pasaba remanso y vio que la mentira decía la verdad y asintió.

Inmediatamente corrió la mentira hacia el agua y dijo…
-El agua está muy agradable. Nademos. La verdad tocó el agua con sus dedos y realmente tenía una temperatura muy grata y confió en la mentira.
Ambas se despojaron de sus vestiduras y nadaron tranquilamente, dejándose llevar por el momento. Al poco rato salió la mentira del rio, y se vistió con las ropas de la verdad, marchándose después. La verdad, incapaz de cubrirse con las vestimentas de la mentira comenzó a caminar despojada de sus indumentarias y todos se horrorizaban al verla. Es así como aún hoy en día la gente prefiere aceptar la mentira disfrazada de verdad y no la verdad al desnudo.


Todo lo anterior nos recuerda que, en un pasado no muy lejano, la información veraz tenía prestigio y autoridad, se creía a determinados medios, instituciones, periodistas que solían imponer su fuerza sobre las burdas mentiras. Ahora palidecemos indefensos frente a la avalancha de bulos multiplicados por unas redes sociales que no sólo no los verifican ni eliminan, sino que están programadas para privilegiarlos porque dan más audiencia, más dinero.

La mentira no es cosa nueva, pero está de moda y ahora, más que nunca, goza de impunidad y es infalible. La mentira y la verdad, no pueden vivir en paz. La verdad, aunque severa, es amiga sincera. En ocasiones la mentira es huidiza y oscura, pero en muchas otras se manifiesta ante nosotros estruendosa y deslumbrante. La Verdad en manos de los políticos es falsa moneda.

Nota: “Sigue al conejo blanco”

LA HORA DEL BURRO Y LA NAVAJA DE OCKLAM

Pandemia o “plandemia”, virus o gripe, uso de mascarilla o no, medios informativos o desinformativos, políticos vendiendo cada cual sus intereses, youtuberos expertos de nada, ruido y humos. En momentos de tribulación no  dejemos que el rebuzno del burro (televisión, prensa, redes sociales) nos embrutezcan. Hay que leer, pensar y decidir por nuestra propia cuenta.

Buridán (1300 – 1358) fue un teólogo escolástico. A él le debemos el caso absurdo de un asno que no sabe elegir entre dos montones de heno y que, a consecuencia de ello, termina muriendo por hambre o sed. Nos recuerda los momentos de incertidumbre que vivimos.

Érase una vez un asno frente a dos montones de paja iguales, que no puede resolver el problema que se le plantea de elegir porque no tiene ninguna razón para preferir uno u otro, por lo que decide no hacer nada y morirse de hambre.
El malogrado asno murió, al suponer que no había razón para elegir uno de otro. Si hubiera elegido cualquiera de los dos su elección hubiera sido irracional, porque lo más racional era no hacer nada, pero las consecuencias para él fueron trágicas. En la práctica parece que a veces es mejor hacer algo, aunque no sea siguiendo una elección racional, eso piensan muchos en la actual “Hora del burro”.

Se trata de la paradoja que pudiendo comer, no come porque no sabe, no puede o no quiere elegir qué montón es más conveniente, ya que ambos montones le parecen iguales. No comprende. Sus grandes orejas de burro no le permiten escuchar a los que lo miran y aconsejan exhaustos. Sus anteojeras no le permiten mirar para los costados en busca de ayuda. No reflexiona, no puede elegir entre dos montones de iguales dimensiones. Perplejo y paralizado por su incapacidad de analizar, advertir y reflexionar, termina sucumbiendo.

La solución la tiene Guillermo de Ockham, y se llama La Navaja de Ocklam. Guillermo de Ockham aportó el razonamiento teórico llamado “La navaja de Ockham” (denominado así ya que se consideraba que, mediante ese principio, Ocklam “afeitaba como una navaja las barbas de Platón”) basado en una premisa muy simple “en igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta”. Decía: “Es fútil hacer algo con más cuándo puede realizarse con menos. Cuando una proposición se hace cierta para dos hechos, asumir un tercero es superfluo. La pluralidad no debe ser asumida sin necesidad. a menos que sea aprobada por la razón, la experiencia o una autoridad infalible”.

Guillermo fue acusado de herejía por el Papa Juan XXII en 1327, excomulgado, pero su filosofía no fue condenada oficialmente.

VIRIATO VERSUS EL NUEVO ORDEN MUNDIAL s. XXI

Viriato luchó contra el Nuevo Orden de su época: La Pax romana.  Roma le ofreció seguridad, conocimientos, tecnología a cambio de prescindir él y los suyos de su propia libertad.
No tuvo miedo y se enfrentó a Roma. Hoy día Viriato galopa de nuevo, asumiendo que la mejor guerra es la silenciosa, eludiendo el enfrentamiento, manteniendo la unión en el Amor, no perdiéndose en el Miedo. El miedo es el instrumento del Mal, de la élite y los políticos corruptos.

Viriato vivió a mediados del siglo II a. C. en la provincia hispana que los romanos denominaron Lusitania, cuya delimitación precisa es problemática, pero que abarcaba territorios portugueses y españoles.
Sabemos también que Viriato fue uno de los supervivientes de la matanza del pretor Galba.
Galba, con el señuelo de proporcionarles tierras donde vivir en paz, los concentró en un determinado lugar, divididos en tres grupos, y tras hacerles entregar sus armas ordenó a sus legionarios acabar con ellos. Según el detallado relato de Apiano, “pocos de ellos consiguieron escapar, entre los que se encontraba Viriato”.
Viriato inquietaba y aniquilaba a los romanos por medio del ataque disperso empleando a la vez soldados de infantería y de caballería.

El ejército de Viriato constaba de un escudo pequeño y redondo, muy apropiado para los combates cuerpo a cuerpo, una espada y un cuchillo, una larga lanza de hierro y un casco de cimera con crines volantes y corazas de lino. Para luchar de lejos usaban dardos y jabalinas que lanzaban con gran destreza y a gran distancia. Las lanzas eran de hierro (soliferreum), o de madera con la punta de hierro. Para la lucha cuerpo a cuerpo usaban el puñal, la espada y el sable ibérico de doble curvatura (falcata).
La táctica utilizada, unas veces, consistía en cansar al adversario, impidiéndole el abastecimiento; y otras, trataba de eliminarlo mediante una emboscada o una huida aparente. Casi nunca se presentaban batallas en formación.

Acertadamente se ha dicho que las prisiones están construidas con las piedras de la ley; los burdeles, con los ladrillos de la religión y los políticos.

Si “despiertas” te puedes escaquear del Nuevo Orden Mundial s. XXI, ganar tiempo. Piensa por ti mismo y no dejes de informarte, de leer. !Cabalga con Viriato!

CÁDIZ Y EL NIETO DE NOÉ

Noé es considerado por las religiones abrahámicas, el padre de la humanidad, a través de los descendientes de sus 3 hijos y 16 nietos. Noé murió 350 años después del diluvio, a la edad de 950 años. Sus tres hijos Sem, Cam y Jafet fueron engendrados cuando Noé tenía alrededor de 500 años. Túbal, nieto de Noé, entró a la península por Cádiz.

La tradición hace que el hijo de Jafet y nieto de Noé el patriarca: Túbal, sea el primer poblador de España tras el Diluvio. Entra por Cádiz en el año 2163 a. C. y 142 años después del Diluvio.

Flavio Josefo (I, 6, 1) refería que Túbal, hijo de Jafet, uno de los descendientes de Noé, había llegado a Hispania. Josefo reproduciría en ella el saber admitido como válido por los judíos de su época, ya que, como Hispania era en la Antigüedad la tierra de los metales por excelencia, los rabinos le asignaron por poblador a aquel entre los patriarcas que había creado el arte de la forja.

Túbal, nieto de Noé, y quinto hijo de Jafet, que en el año 131 después del Diluvio y tras el fiasco en la construcción de la torre de Babel, fue enviado a lo postrero de las tierras donde el sol se pone a repoblarla, y donde gobernó un imperio con justicia y templanza por largos años fundando unas cuantas ciudades: Setubal, Tafalla, Tudela, Tarragona o Sagunto.

Engendró Túbal un gran número de futuros reyes, la dinastía tubalita, empezando por su primer hijo Íbero, quien daría nombre tanto a la Península como al río Ebro. Así, fueron cuatro los monarcas los que sucedieron a Íbero hasta que acabó su línea sucesoria, según la mitología. Estos fueron, en orden cronológico, Idibeda, Brigo, Tago —por quien llaman así al río Tajo— y Beto, quien dio nombre al río Betis, actual Guadalquivir, y Bética a las tierras colindantes.

Muerto Túbal, reinó su hijo Íbero, de quien tomo su nombre España llamándose Iberia y también el río Ebro.

CHICLANA: PÓRTICO AL PAÍS ATLANTIS

Con seguridad Cádiz, era Gadir, también lo era el Castillo de Doña Blanca, Sancti Petri o Chiclana. Los griegos denominaron a Cádiz siempre en plural: las Gadeira. Los romanos Posidonio, Estrabón, Diodoro de Sicilia o Heródoto aludieron a Gadir igualmente en plural: islas Gadeira.

Solón tradujo los nombres directamente desde la lengua atlante hacia la lengua griega, y la evidencia la hallamos en el mismo nombre de Gadeira, que es el único nombre que se deja en el relato de Atlantis como evidencia o testimonio del idioma original (EPICHORIÔN) del país de Atlantis.

Solamente hay tres naciones implicadas directamente en el relato: Egipto, Grecia y Atlantis. Si el nombre de Gadeira, no es egipcio ni es griego, y el mismo Critias afirma que Gadeira era un nombre, EPICHORIÔN, es decir, un nombre del “idioma del país” de Atlantis (porque está describiendo el país de Atlantis y a los reyes de Atlantis), que denominaba a la región de Gadeira, que era una región o distrito del país de Atlantis.

La relevancia del yacimiento del Castillo (Chiclana), es mucho mayor de lo que se da por hecho. Los restos arqueológicos excavados describen un enclave construido a la manera oriental, con una muralla de casernas y pautas urbanísticas que permiten hablar de la existencia de una ciudad allá por el siglo VIII a. C. Ciudad en tierra firme y al amparo de temporales e invasores en donde debieron vivir siervos, astrónomos, comerciantes y soldados del Heraklion, tal era la dimensión e importancia, del templo de Melkart. Gadir es una palabra que significa “muro, lugar cerrado, ciudadela fortificada o castillo”.

Los restos arqueológicos más antiguos hallados hasta el momento en Chiclana, señalan que la ocupación humana data del Bronce Final-Hierro I (hacia el 1200-800 a.C.), lo que se ha llamado cultura tartesia. Hacia el siglo VIII a.C., cuando los fenicios navegaban desde el Mediterráneo hacia el Atlántico en busca de tierras, metales y otros productos que comerciar, recalaron en este lugar elevado junto a un río (Chiclana), en su paso hacia la futura Gadir, y atracaron sus barcos al resguardo de los vientos. Lo protegieron con una gran muralla y lo convirtieron en uno de los primeros asentamientos de las islas Gadeira, el recinto en tierra firme más cercana al templo de Melkart.

Arrinconar el relato de Platón a la ficción viene en relación dialéctica con el supuesto triunfo de la investigación arqueológica en el estudio de la cultura material de Tartessos. No hay que postergar a la Atlántida para conocer mejor a Tartessos. Tartessos nos proyecta la Atlántida y, a su vez, la Atlántida es nuestra sola guía para hallar Tartessos.

FUENTE: Paloma Bueno Serrano, Oficina de Proyectos Urbanísticos del Ayuntamiento de Chiclana, Georgeos Díaz-Montexano, otros.
FOTOS: NUEVA GADEIRA — ESPACIO ARQUEOLÓGICO

MIEDO Y AVERSIÓN EN CÁDIZ: ADRENOCROMO

“Hotel California” es la palabra clave (no es un sitio o lugar), termino encriptado que da acceso a participar en las orgias satánicas y de pedofilia en residencias de lujo tanto en Zahara de los Atunes (Bárbate) y Atlanterra, como en cortijos de alto nivel en Jerez de la Frontera. Toda una teoría a su alrededor que apunta a una red de pedofilia, el aprovechamiento de los menores y por supuesto, el uso del adrenocromo.

Los poderosos, la élite, personas con mucho poder, extraen de personas jóvenes y niños un compuesto, el adrenocromo, para su uso y disfrute. Tal sustancia solo se puede obtener de las glándulas suprarrenales de un ser humano vivo. “Si se lo sacas a un cadáver no sirve”.

Todo parece indicar que las élites oscuras sacrifican seres humanos, en su mayoría niños para extraer el adrenocromo de su sangre, estas élites son adictas a sus efectos de éxtasis y rejuvenecedores.

Al adrenocromo se la describe como una de las drogas más adictivas y placentera del mundo de las drogas, tanto que están dispuestos a matar a un niño para conseguirla siendo una de las drogas más deseadas y buscadas por la llamada élite de cultos satánicos (El Cabal). Sus efectos son alucinaciones, euforia, incremento de los sentidos, de la energía y de la fuerza todo muy por encima del mejor viaje ácido, el precio pasa por someter a otro ser humano, primero a torturas horribles, para después darle muerte.
El adrenocromo, derivado de la oxidación de la adrenalina, lo metaboliza el cuerpo en situaciones de alto estrés y terror. Ingerir este psicotrópico, experimentas una sensación superior, al consumo de mezcalina.

Desde tiempos remotos ha existido la costumbre del sacrificio ritual; satisfacer a los dioses por medio de ofrendas para así tener la gracia de sus favores. Estos sacrificios iban desde semillas hasta sangre animal o humana. Fueron perfeccionando el sacrificio ritual hasta descubrir que, cuanto más asustada y estresada estuviera la víctima, más eficacia tenía la ceremonia.

Los efectos de la adrenalina en el ser humano –puesto que al realizarse los rituales parte de la sangre era ingerida por quienes ofrecían el sacrificio–, inició cierta oleada de adictos al adrenocromo, que no es más que un compuesto generado de manera natural por el organismo; la sangre adrenalizada.

Adeptos crecen cada día y tratan con una red de pederastia por parte de la élite mediática y económica. Los “pececillos”, un eufemismo para referirse a los niños, de igual manera que la “pizza con queso” es un nombre en clave para hablar de pornografía según la teoría del Pizzagate dentro de mensajes incoherentes.

Con la era de la globalización, la terminología encriptada atraviesa todas las fronteras. La desaparición de muchos niños en España y Europa en general, significa que la élite no descansa y probablemente nunca lo haga. Es un negocio muy lucrativo.

¿QUIÉN ROBÓ LA CABEZA DE GOYA?

El descabezamiento del cadáver de un enemigo, es una forma de venganza para no dejar al enemigo descansar en paz. Goya fue decapitado por aquellos a quienes les causo en vida una afrenta especial: Fernando VII, el Santo Oficio y a los absolutistas recalcitrantes.
El pintor era ante todo un activista político. Sus pinturas son posicionamientos pictóricos con respecto a la tumultuosa realidad de aquella España que transitaba del Antiguo Régimen al Nuevo.

Saturno devorando la Constitución de Cádiz; Judith es una heroína liberal a punto de degollar al Holofernes absolutista; los dos gañanes no son alegorías amargas de las dos Españas equiparadas en atávica brutalidad, sino la España buena defendiéndose de la mala.

Goya fue decapitado por liberal. Un comando militar y civil, se desplazó a Burdeos, enviado por los absolutistas, con la bendición y patrocinio del Santo Oficio y beneplácito de Fernando VII, el mismo rey nefasto que ejecutó al Empecinado, el gran héroe de la resistencia contra Napoleón, y a tantos otros hombres que habían arriesgado su vida por España y por él mientras él, en Valençay, se dedicaba a enviar cartas vergonzosas a Napoleón en las que llegó a solicitar al emperador que lo convirtiera en su hijo adoptivo.

Paralelamente recordemos que “La Inquisición” es ese poder viejo y vengativo que no razona. Pese a que fue abolido por los liberales en 1820, siguió actuando de manera clandestina una vez derrotados en 1823.

Era un mundo en donde la crueldad en el trato a los presos, las condiciones inhumanas de su cautiverio quedan subrayadas desde distintos puntos de vista. Por un lado, mediante la soledad del condenado, que se enfrenta de forma aislada a su condena; por otra parte, mediante la representación de un escenario claramente simbólico, en el que la cárcel se representa con espacios de arquitectura abovedada marcados por la oscuridad en contraposición a la luminosidad que se aprecia tras los barrotes. Pero además la postura del preso, forzada por los grilletes es también reveladora del desánimo que le embarga y que le lleva tanto a él como al observador –en este caso a Goya– a titular la situación con la lacónica frase “mejor es morir”.

Para suavizar la ofensa al cadáver de Goya en su tumba, cundió el bulo de que su cabeza se había donado a la ciencia. Es del todo impensable que la familia del pintor, sus amigos y vecinos más queridos, además de las autoridades eclesiásticas, pendientes en aquel momento del cadáver del pintor, no se hubiesen percatado del cuerpo mochado.

En noviembre de 1888 se exhumó la tumba de Burdeos y se comprobó que Goya había perdido literalmente la cabeza, se indagó en busca de testimonios que pudieran aportar algo sobre cómo fue enterrado y si su cuerpo estaba al completo en aquel momento. Y se encontró una testigo que lo certificó. Cuando se le preguntó ya era nonagenaria, pero insistió en que tenía perfectamente nítido el recuerdo: el día que Goya fue enterrado en Burdeos, no le faltaba la cabeza. ¿Para qué enterrar a alguien con un gorro o sombrero pero sin cabeza?

FUENTE: Carlos Foradada, Museo de Zaragoza, Museo Nacional, otros.

HACIENDO CAJA CON LA MUERTE AJENA

El negocio funerario está en manos de unos pocos, que también acumulan los “seguros de decesos”. Cinco grupos funerarios dominan el mercado.
Morir es caro muy caro, el negocio se ha maximizado, la pandemia es la excusa para aumentar los precios y no dar servicios. Los precios rondan desde 3500€ simple a 6000 €. Son tiburones con material sensible. Nos encontramos ante el “gran negocio con la muerte”.
En el momento que una persona fallece, la familia no tiene tiempo para comparar precios o examinar detenidamente lo que está contratando. Se le denomina el “Síndrome funerario”.

Conceptos inventados y precios inflados: las funerarias, un negocio en pocas manos que especula con la COVID-19. En los hospitales las empresas funerarias tienen despachos, esto muestra lo grande que es el negocio de la muerte.
La circunstancia de que la gente no pudo estar en el propio velatorio, ha permitido a las funerarias cobrar servicios que no se han dado. Se ahorran conceptos que no se prestan. No se deja asistir a la propia cremación.
Las funerarias suelen mantener comerciales suyos en los hospitales, para ofrecer sus servicios. Y en ocasiones, los propios hospitales las imponen.

Cuando se llama al seguro de un familiar fallecido ve esta persona cómo le intentan ‘colocar’ a su funeraria, sin darle la posibilidad de comparar precios. “El binomio entre aseguradoras y funerarias redunda en la competencia y en la libertad de elección del consumidor”.
“La sensación que queda es que funcionan como una mafia total, que se aprovechan del momento en el que estás más vulnerable y que no tienes ganas de ponerte a verificar la información que te dan para sacarte más dinero y abultar sus comisiones”.

El negocio es muy oscuro. Muchas actuaciones se cobran a parte: Servicios de gestoría, Servicio de registro, notificación al ayuntamiento.
No es real la vela en el tanatorio como supuesta normativa obligada. El argumento de que no se puede velar el difunto en casa, es falso, es un derecho de la familia. Un momento de intimidad, de amor.
Nadie explica que por ley hay un servicio de entierro para las familias sin recursos. Los servicios funerarios subvencionados son una obligación si las familias acreditan una situación económica compleja.

Hay que ensalzar la muerte como se alaba la vida. La muerte no debe ser un tabú, y si, entenderse como una liberación, alegría, regreso, recordemos que es el momento de desvinculación entre el alma y el cuerpo.