HABLEMOS DE LA PARCA & VEJEZ, EN JEREZ DE LA FRONTERA

Los miedos de antaño, entre los jerezanos, se han trocado por nuevos miedos. Entre ellos se encuentran: el miedo a la muerte, al envejecimiento, al desempleo y a la enfermedad.
Existe una diferencia sustancial entre miedo y angustia; la angustia es definida en general por la ausencia de referente, mientras que el miedo está relacionado con un objeto identificable. La ansiedad se relaciona con diferentes respuestas físicas y mentales que son producto de la interpretación de una amenaza. Muchas veces ocurre que la amenaza no implica un peligro real, pero debido a una creencia errónea el organismo se prepara para la huida o la lucha manifestando cambios en la presión sanguínea y el ritmo cardíaco (tensión alta y chocheras).
Entre los jerezanos, la inseguridad es símbolo de la muerte mientras que la seguridad simboliza la vida. Para ellos, uno de los sentimientos que se reconoce asociado al envejecimiento es el temor a la muerte propia. La muerte, en los jereles, está atravesada por una fuerte censura y prohibición. Se intenta evitar la expresión de las emociones intensas ligadas a la muerte. El escenario donde se espera la muerte en Jerez de la Frontera, es el hospital, allí se produce una fragmentación del proceso de morir, se muere a solas, con ausencia de conocimiento de esta, y sin ritual.

TODOS TUS PECADOS SERÁN PERDONADOS

“Ay, ay, ay, ay,
Ay, ay, ay, ay,
Ay, ay, ay, ay,
Yo quiero que a mí me entierren,
como a mis antepasados.
En el vientre oscuro y fresco,
de una barrica de vino.
Ay, ay, ay, ay,
Ay, ay, ay, ay,
Ay, ay, ay, ay,
Cuando una vida se pierde,
tras una cortina de años,
quedarán a flor de tiempo,
amores y desengaños.
Ay, ay, ay, ay,
Ay, ay, ay, ay,
Ay, ay, ay, ay,
Yo quiero que a mí me entierren en Jerez,
en el vientre oscuro y fresco,
de una bota de Palo Cortado.
Ay, ay, ay, ay,
Ay, ay, ay, ay,
Ay, ay, ay, ay”.

EL CONJURO DE LAS DOCE PALABRAS REDOBLADAS EN JEREZ DE LA FRONTERA

Algunos jerezanos cuentan, que cuando uno muere, el alma tiene que pasar por un puente y encontrándose con el diablo, como guardián del paso, proponiendo un acertijo que solo se puede contestar sabiendo responder las doce preguntas del “Patas” (diablo), que son las siguientes:
“Amigo dígame la una;
Amigo, no soy su amigo, pero se la diré:
Una no es ninguna y siempre la virgen pura.
Amigo, dígame las dos;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Dos son las dos tablas de la ley por dónde pasó Moisés por la casa Santa de Jerusalén; Una no es ninguna y siempre la virgen pura.
Amigo, dígame las tres;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Tres son las tres Marías, Dos son las dos tablas de la ley por dónde pasó Moisés por la casa Santa de Jerusalén; Una no es ninguna y siempre la virgen pura.

Amigo, dígame las cuatro;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Cuatro son los cuatro evangelistas, Tres son las tres Marías, Dos son las dos tablas de la ley por dónde pasó Moisés por la casa Santa de Jerusalén; Una no es ninguna y siempre la virgen pura.
Amigo, dígame las cinco;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Cinco son las cinco llagas, Cuatro son los cuatro evangelistas, Tres son las tres Marías, Dos son las dos tablas de la ley por dónde pasó Moisés por la casa Santa de Jerusalén; Una no es ninguna y siempre la virgen pura.

Amigo, dígame las seis;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Seis son las seis candelas, Cinco son las cinco llagas, Cuatro son los cuatro evangelistas, Tres son las tres Marías, Dos son las dos tablas de la ley por dónde pasó Moisés por la casa Santa de Jerusalén; Una no es ninguna y siempre la virgen pura.
Amigo, dígame las siete;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Siete son los siete sacramentos, Seis son las seis candelas, Cinco son las cinco llagas, Cuatro son los cuatro evangelistas, Tres son las tres Marías, Dos son las dos tablas de la ley por dónde pasó Moisés por la casa Santa de Jerusalén; Una no es ninguna y siempre la virgen pura.

Amigo, dígame las ocho;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Ocho son los ocho planetas, Siete son los siete sacramentos, Seis son las seis candelas, Cinco son las cinco llagas, Cuatro son los cuatro evangelistas, Tres son las tres Marías, Dos son las dos tablas de la ley por dónde pasó Moisés por la casa Santa de Jerusalén; Una no es ninguna y siempre la virgen pura.
Amigo, dígame las nueve;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Nueve son los nueve meses, Ocho son los ocho planetas, Siete son los siete sacramentos, Seis son las seis candelas, Cinco son las cinco llagas, Cuatro son los cuatro evangelistas, Tres son las tres Marías, Dos son las dos tablas de la ley por dónde pasó Moisés por la casa Santa de Jerusalén; Una no es ninguna y siempre la virgen pura.

Amigo, dígame las diez;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Diez son los diez mandamientos, Nueve son los nueve meses, Ocho son los ocho planetas, Siete son los siete sacramentos, Seis son las seis candelas, Cinco son las cinco llagas, Cuatro son los cuatro evangelistas, Tres son las tres Marías, Dos son las dos tablas de la ley por dónde pasó Moisés por la casa Santa de Jerusalén; Una no es ninguna y siempre la virgen pura.
Amigo, dígame las once;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Once son las once mil vírgenes, Diez son los diez mandamientos, Nueve son los nueve meses, Ocho son los ocho planetas, Siete son los siete sacramentos, Seis son las seis candelas, Cinco son las cinco llagas, Cuatro son los cuatro evangelistas, Tres son las tres Marías, Dos son las dos tablas de la ley por dónde pasó Moisés por la casa Santa de Jerusalén; Una no es ninguna y siempre la virgen pura.

Amigo, dígame las doce;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Doce los doce apóstoles, Once son las once mil vírgenes, Diez son los diez mandamientos, Nueve son los nueve meses, Ocho son los ocho planetas, Siete son los siete sacramentos, Seis son las seis candelas, Cinco son las cinco llagas, Cuatro son los cuatro evangelistas, Tres son las tres Marías, Dos son las dos tablas de la ley por dónde pasó Moisés por la casa Santa de Jerusalén; Una no es ninguna y siempre la virgen pura.
Amigo, dígame las trece;
Amigo, no soy su amigo, pero se las diré:
Quién de doce pasa a trece solo el infierno merece…
¡Reviéntate Diablo!”

Es posible que en Jerez, una noche por el Casco viejo, se tropieza usted con el mismo diablo en persona y le pregunte ¿Dígame las doce palabras? Si no se las sabe se lo llevará a los siniestros infiernos, sin poder rechistar. Mire que se lo estoy diciendo…

EL DIABLO EN LA JUDERÍA DE JEREZ DE LA FRONTERA

Como tantos lugares mágicos, el barrio judío de Jerez de la Frontera tiene su propia leyenda. Muchas personas que han paseado por el barrio judío, sobre todo de noche, aseguran que han podido escuchar los lamentos de una mujer sollozando, cantando una triste canción. Sonidos que se acercan y se alejan, no sabiendo bien de qué lugar exacto provienen. Es el fantasma de una mujer que vaga sin descanso por el antiguo barrio judío de Jerez.
Algunos consideran que en este mundo, en el que aún nos falta mucho por descubrir, podría ser posible que fantasmas, almas o seres sobrenaturales se encuentren entre nosotros y los ruidos que se escuchan por las noches o las voces que creemos percibir, pueden ser más reales de lo que todo el mundo quiere aceptar.

En el número veinte de la calle Álvar López, parece ser, según la leyenda, existió una casa de un judío importante y rico. En esta calle hubo un gran palacete, pocos años antes de que los Reyes Católicos expulsaran al pueblo Judío de sus territorios. Era un edificio inmenso y rico, con grandes escalinatas y caras columnas de mármol.
Los jerezanos cristianos otorgaron al enclave fama de sitio infernal, dando al dueño del lugar como tratante con espíritus y con el maligno, pues solo este sería capaz de dar a tal persona las suficientes riquezas para construir semejante vivienda. Muchos sabían que el propietario era un viejo judío, que allí vivía con su hija, de espectacular belleza, y a los que rara vez se veía en público.
A esta oscura fama se añadía los comentarios de los vecinos más próximos a la casa afirmar que durante las oscuras noches se oían a través de las paredes extraños rumores, fuertes gemidos de la bella hija del judío y en ocasiones el chirriar de raros instrumentos… Mientras esto sucedía, unas inmensas columnas de humo asomaban por las chimeneas de la casa.

Un día, se escuchó un prolongado rumor, similar al que precede a un terremoto, al tiempo que una intensa llamarada iluminó la noche de Jerez seguida de una terrible explosión que hizo desaparecer la casa del judío envolviéndola toda en llamas.
Numerosos vecinos se aproximaron a ayudar en las tareas de extinción, para evitar que las llamas arrasaran la judería, y con las primeras luces del día, las autoridades de la ciudad se acercaron hasta los rescoldos humeantes de la vivienda, recuperando de entre las ruinas los cuerpos de sus dos habitantes, prácticamente carbonizados. Todos interpretaron sus muertes como una intervención del diablo.
La leyenda sobrevive y se convierte en parte del imaginario colectivo. Recorred sin prisas en la judería jerezana, sus calles y callejones, descubriendo todos sus secretos y dejaos llevar por su silencio. Probablemente en algún rincón os sorprenda de un momento a otro el fantasma del judío rico que tuvo tratos con el demonio.

UN PARAÍSO DE AMOROSO SILENCIO EN JEREZ

Todos estamos confinados en nuestra vida, y sin arte lo seguiríamos estando. Si no ves o sientes cualquier forma de arte te estás perdiendo una parte fundamental del pensamiento humano. El arte consiste en usar un medio sensual para plasmar las emociones y los temas que preocupan profundamente a la sociedad en cada época, y creo que el arte de nuestro siglo debe representar o sugerir esas partes de la realidad que ha revelado la ciencia desde el descubrimiento de la mecánica cuántica y el mundo subatómico, así como el mundo supergaláctico que están descubriendo los telescopios. Es decir, ese mundo infinitamente pequeño y ese mundo infinitamente grande que no vemos porque está a una escala distinta de la humana. Esto lo ha descifrado muy bien el artista Guino García que expone en “Espacio Abierto Jerez”, sitio que no es un bar, no es una galería de arte. ¡Descúbrelo! Está en la antigua judería jerezana, calle Álvar López.
Interpretamos que lo único que cambia el mundo es buscar alternativas y hacer cosas. En este sentido, lo que hay que hacer es mirar hacia afuera, y te das cuenta de que tu problema no es que haya pocas ideas, sino que hay poco tiempo para tantas ideas e historias interesantes como flotan por ahí. Esto lo han entendido dos hermanas (Lucia & Marina) que han inaugurado un lugar fascinante llamado “Espacio Abierto Jerez”, en donde según sus palabras es “un espacio donde leer, trabajar con el portátil, hacer exposiciones de arte, presentaciones de libros”.

LOS “PSICOPUTA” EN JEREZ DE LA FRONTERA

Así se llama a esas personas que tienen una capacidad especial para terminar averiguando cuales son nuestros puntos calientes, nuestras debilidades, las cosas que de verdad nos tocan el corazón. Son aquellos que sin cometer un delito pueden llegar a hacer de tu vida un verdadero infierno. Compañeros de trabajo que terminan quitándote tu puesto, te roban tu trabajo, van contando mentiras.
Un psicoputa puede sorprender positivamente, pues no se comporta como un loco. Al contrario, le gustan los desafíos y busca ser el mejor en lo que hace. Puede ser hombre o mujer, en estas últimas se encuentra un plus de encanto, seducción y manipulación.

Los psicópatas integrados (psicoputa) van a por las personas que tienen dinero, capacidades intelectuales altas, un nivel académico importante. Suelen hacer el llamado fenómeno espejo. Te pregunta tus interioridades, tus gustos, se interesa por tus ilusiones. Te estudia para luego reflejarse, hacerse ver ante ti como tu alma gemela. Hace que creas que coincides en todo para obtener algo de ti. Son depredadores sociales, sexuales, te pueden arrebatar, la vida, las cuentas corrientes, dejan a las personas totalmente vacías.
Un psicoputa tiene grandes posibilidades de salir bien en un proceso selectivo para una vacante de empleo. Él es tan encantador y seductor que conquista la simpatía de quien está realizando el reclutamiento. Después de que se inserta en la empresa, difícilmente los compañeros de trabajo pueden percibir que están tratando con alguien que tiene el trastorno.

Ellos pueden arruinar empresas y familias, provocar intrigas, destruir sueños, pero en su mayoría no matan, y, precisamente por eso, permanecen por mucho tiempo o hasta una vida entera sin ser descubiertos o diagnosticados, porque son encantadores, elocuentes, y en el caso de que se trate de una persona que no sea una persona que no sea de su familia, son mentirosos acostumbrados, parásitos, jefes tiranos, pedófilos, líderes natos de la maldad.
Un psicoputa no le gusta ver a otros profesionales sobresaliendo, posee una locuacidad verbal enorme y sabe muy bien lo que tiene que decir, sabe cómo convencer, y es muy eficaz en ver quien sirve en la empresa y quién no. Quiere ante todo prosperar a cualquier precio, va a querer resultados a costa de lo que sea, aunque sea pasando por encima de las personas.

Las profesiones en donde más abundan o se les puede encontrar son: comerciales (ventas), policía, periodista, cirujano, funcionario público, cocinero, abogado, gerente o ejecutivo de una empresa, famosos de la tele o radio, clérigo.
El tener rasgos de psicopatía no te hacen un psicoputa. No se puede mirar el trastorno mental como delincuencia. Los psicoputa son criados en ambientes disfuncionales con padres demasiados permisivos. Nos eligen y no escogen a las personas débiles sino a aquellas de las que pueden obtener algo. En la vida los psicoputa nos ven como si estuviéramos en un tablero de ajedrez. Juegan a su “locura lucida”.

EL “DON” DE LOS JEREZANOS

La fe es un principio de acción y de poder. Cuando nos esforzamos por alcanzar una meta digna, estamos ejerciendo la fe, porque demostramos nuestra esperanza en algo que aún no podemos ver.
Entre los factores que intervienen en la fe, aparecen la moral, la razón y los sentimientos. Se habla de fuerza moral cuando la fe es impulsada por el miedo a un castigo divino o por la ambición de alcanzar un cierto premio. La fuerza racional, en cambio, se nutre de preceptos que se mezclan con pruebas de tiempos pasados. Por último, la fuerza sentimental o emocional aparece cuando la fe tiene su punto de partida en un anhelo y contribuye a mejorar la autoestima del sujeto.

La palabra fe deriva del término latino fides y permite nombrar a aquello en lo que cree una persona o una comunidad. También hace referencia a una sensación de certeza y al concepto positivo que se tiene de un individuo o de alguna cosa.
La fe es la seguridad o confianza en una persona, cosa, deidad, opinión, doctrinas o enseñanzas de una religión. También puede definirse como la creencia que no está sustentada en pruebas, además de la seguridad, producto en algún grado de una promesa. Por lo general, se constituye como la base o el sustento de las religiones, ya que los fieles confían en las normas que les son suministradas por las autoridades religiosas.

La realidad es que la idea de trascendencia en Jerez de la Frontera, suma bienestar y también, fortaleza. La fe tiene una influencia directa en la persona nacida en Jerez, en su modo de vivir. Por ejemplo, aquellas personas que tienen unas profundas creencias religiosas cuentan con un soporte añadido emocional, a la hora de hacer frente a una enfermedad o a la muerte.
El “don” de los jerezanos es su fe, Es un regalo con el que se nace o se carece de él. No se compra por Internet o en una Gran superficie comercial, tampoco se hereda.