DE EXVOTOS Y DEVOCIÓN TRANSITA EL MUNDO RELIGIOSO EN JEREZ DE LA FRONTERA

La gente ya no entiende el significado de la palabra devoción. Para la mayor parte de los católicos jerezanos de hoy en día, las prácticas devocionales no pasan del sentimentalismo subjetivista.
El exvoto en Jerez de la Frontera, es esa extraña ofrenda hecha a la divinidad en cumplimiento de una promesa o en agradecimiento por un favor recibido, especialmente la que se hace a Jesús, a la Virgen o a un santo que, generalmente, consiste en un objeto que se cuelga en la pared o en el techo de una capilla o iglesia.
Contemplada desde la distancia del hombre contemporáneo, parece algo ancestral, atrasado, procedente de sociedades no desarrolladas. Sin embargo, para el jerezano creyente, en su devoción halla el camino del corazón, la apertura que permite trascender el ego.

En esta ciudad, el culto de las imágenes sagradas no es contrario al primer mandamiento, que prohíbe los ídolos (Dt 6, 13-14), pues, “la honra prestada a una imagen remonta al modelo original” y “quien venera una imagen, venera en ella a la persona representada”. Para el jerezano católico, la honra prestada a las imágenes es una “veneración respetuosa”, y no una adoración, que es debida solamente a Dios.
Se entiende, en el Jerez religioso, por ejemplo el que se da en la Capilla del Señor de la Puerta Real, que la devoción es la entrega incondicional, el amor en éxtasis de abrirse y ofrecerse a una causa muy profunda. Algo muy difícil de interpretar para la sensibilidad de un mundo ajeno al local.

JEREZANOS MALOS MALÍSIMOS

LA CATETA. Delincuente afeminado licenciado de presidio que, para poder volver a la cárcel, donde no le faltaba el sustento, no se le ocurrió otra cosa que romper de una pedrada el cristal del reloj de “Losada” de la plaza del Arenal. “La Cateta” fue perdonado por el alcalde, quien le dio trabajo en los servicios municipales de vías y obras, con lo que el problema de su manutención le quedó resuelto por mucho tiempo.
EL DIABLILLO, llamado Miguel Gomarín Franco, quien solía robar en los vagones de la antigua Estación de Mercancías y al que detuvieron, una vez, tras sorprenderle cargando sobre sus espaldas un saco de azúcar, Como toda excusa, alegó que lo había hecho para poder tomar café.

EL TUERTO DEL RASTRO. Conocido matón de Jerez, que era tuerto y siempre andaba merodeando por “El Rastro”, metiéndose con la gente y buscando bronca.
EL BIZCO DEL BORGE. Bandido jerezano, llamado Salvador Fondevilla Trujillo, apodado de tal guisa por emular las fechorías de otro bandido mucho más famoso, de la misma época,apodado igual y llamado Luis Muñoz García, quien fuera muerto por la Guardia Civil. El jerezano “Bizco del Borge”, a sus 18 años, ya estaba en la Cárcel de Jerez, quedándole pendiente otra condena, en el penal del Puerto de Santa María.
RAMÓN EL BOLLERO. Asesino que violó y mató a una niña, en una casapuerta de la plazoleta de las Monjas Victorias — hoy, plaza de Salvador Allende -. Este hecho dio lugar a un dicho muy popular, entre los jerezanos de la época: “Te coja Ramón el Bollero“.
Se ignora si lo de “Bollero” le venía al tal Ramón, por ser conductor carretas de bueyes, o por freír y vender churros, ya que a estos, en Jerez, se les ha llamado siempre “bollos”.

JUAN EL DE LAS BREVAS. Individuo llamado Francisco Rodríguez, condenado a muerte por envenenar a su mujer, dándole a comer unas brevas, previamente envenenadas por él.
Después de pasar varios años en presidio, fue ajusticiado este parricida a quien condujeron al suplicio, metido en un serón y arrastrado por una caballería. Una vez ajusticiado públicamente, “El de las Brevas” fue introducido en una cuba y transportado en un carro hasta el río Guadalete, al que fue arrojado, para que la corriente lo arrastrara al mar. No obstante, la Hermandad de la Santa Caridad, logró rescatar su cuerpo, procediendo a darle piadosa sepultura.

FUENTE: Juan de La Plata, otros.

AUMENTO DE LA DISFUNCIÓN SEXUAL MASCULINA Y FEMENINA EN LA JUVENTUD JEREZANA

No asusta el sexo explícito en sí mismo de la pornografía. Asusta la escasez de valores en ella. Ver imágenes porno es como fumar, solo que en lugar de dañar los pulmones, daña la mente, la contamina.
Ahora es más difícil evitar la pornografía. Esos niños y niñas de Jerez, que suelen navegar por Internet (empiezan a los nueve años), seguro que tarde o temprano se tropezaran con algún tipo de pornografía. No tienen que buscarla. Ella les encuentra.
El móvil les permite ver pornografía lejos de la mirada escrutadora de los adultos. Si tienen filtros de control parental, siempre hay un amigo que encuentra la manera de evitarlos. Aceptar el hecho de que la mayoría de los adolescentes ven pornografía y, adoptar el enfoque de enseñarles a analizar su mensaje, resulta mucho más efectivo que solo desear que los hijos vivan en un mundo sin porno.

Parte de los jóvenes jerezanos crecen estimulándose e imaginándose una relación amorosa machista, basada solo en su placer, sin tener conocimiento del funcionamiento del placer femenino. Y las chicas aún peor, creen que eso es una relación sexual. La pornografía da cierto encanto a llamarle a una mujer ‘zorra’ o ‘puta’ y los chicos creen que de eso se trata. O como cuando aparecen esas extrañas escenas en las que la mujer dice: ‘Deja de tocarme’, ¡y termina disfrutándolo!

No sorprende el hecho de que no pocos adolescentes utilicen el porno como guía práctica. Les gustaría a determinados jóvenes jerezanos tener un lugar en casa, escuela, o un programa de educación sexual para aprender acerca del sexo. En lugar de eso, han aprendido a través de la pornografía. Las clases escasas que reciben de sus educadores se centran en los peligros: las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos. A duras penas, abordan en detalle la anatomía (en especial la femenina), la intimidad, las relaciones sanas y la diversidad sexual. Es muy raro que se hable del deseo femenino y el placer. Los aspectos básicos de la masturbación.

Hay que ser positivos en lo que respecta al sexo y a la masturbación, y críticos ante la pornografía, ofrecer capacitación que ayude a los padres a comprender estos temas, de esta manera, podrán evitar lanzar preguntas, acusatorias como por qué miran pornografía o quién se la mostró. Son los mayores quienes ponen en sus manos la tecnología, así que deben ser quienes deben enseñarles a usarla. ¡La educación sexual empieza en casa!
La pornografía produce entre algunos jóvenes de Jerez de la Frontera un aumento de la disfunción sexual masculina y femenina.

¿CÓMO ES DIOS PARA LOS JEREZANOS?

Nos guste, o no, somos producto de nuestro tiempo y de nuestra cultura, y de algo tan aleatorio como haber nacido en una familia u otra. Si hubiéramos nacido por azar en otro momento de la historia, o en otro lugar, probablemente nuestras creencias serian muy distintas, esto produce vértigo porque significa que hasta nuestras creencias más pequeñas son fruto del azar.
Para Sigmund Freud, Dios no hizo al hombre a su imagen y semejanza, si no es el hombre que hace a Dios a su imagen y semejanza. En esta línea de pensamiento, todos los dioses son una proyección de lo que queremos ser los seres humanos: omnipotentes, poderosos y libres de complejos de culpa que les premien o castiguen.
En Jerez de la Frontera, se trata la idea de Dios, como un concepto que parece que a lo largo de los tiempos no haya variado aunque en la Biblia queda bien reflejada su evolución. Si nos fijamos en su primera parte es el mismo Dios quien ejerce el bien y el mal, el que arma la marimorena con su Diluvio Universal, o el que fulmina y deja tieso al que ose tocar el Arca de la Alianza. Él, es ejecutor y no tiene ningún problema en ejercer como tal y acarrear con sus drásticas consecuencias. En el Nuevo Testamento la figura de Dios se aleja para actuar a través de intermediarios ya sean ángeles o demonios, y son solo estos los que van a ejecutar ese bien o ese mal, quedando Dios reducido a una figura más abstracta, más intocable, que se expone menos a las acciones que es lo que pretende delegar.

La tradición popular en Jerez llevaba a pensar en Dios como un anciano, en la actualidad proyecta la idea que se tiene de la sociedad. El jerezano construye su imagen de Dios en función de su personalidad, de sus tendencias políticas. Más que parecerse ellos a Dios, hacen que Dios se parezca a ellos. Entre los jerezanos hay una gran diferencia significativa entre los que son políticamente progresistas (izquierdas) y los conservadores o de derechas, políticamente hablando. Para los primeros conciben la idea de Dios como más femenina, más amorosa y con rasgos no necesariamente caucásicos. Los conservadores, por el contrario: más autoritaria, poderosa y caucásica. Si tratamos a los más jóvenes creen en un Dios no necesariamente anciano, tampoco que tenga rasgos masculinos o femeninos, se decantan por una neutralidad. Lo que en verdad le importa al creyente jerezano en su relación con Dios, es que le sean escuchadas sus suplicas; le da igual lo que sea o a que religión pertenezca. Cuando se vuelve a su divinidad es para pedir algo, lo que pretende es que le escuchen, esto implica un antropomorfismo de Dios.

La gran mayoría de los jerezanos creyentes, imaginan a Dios, un Dios cercano, sea como sea, un Dios con el que puedan tener una relación directa, esto es la esencia. También es cierto que para otras personas en Jerez de la Frontera, Dios es un concepto abstracto. No faltan los que piensan en ese Dios como una energía o como ley del universo que parte de una dinámica de fuerzas, flujos repetitivos en el tiempo en la que la figura de un Dios, como tal, no es necesaria.

LA CESTA DE LA COMPRA Y EL CURRO EN EL JEREZ DEL S. XV (1419-1497)

Un brazo (1 kilo) de ajos valía 1,5 maravedís.
Un brazo (1 kilo) de cebollas valía 1 maravedí.
Una arroba de aceite (16 litros) valía 55 maravedís.
Un pan de una libra valía 2 maravedís.
1 Celemín de garbanzos (4,6 dm³) valía 6 maravedís.
1 Celemín de judías (alubias) valía 7 maravedís.
1 libra (1 lb = 0,4536 kg) de queso de oveja valía 3,5 maravedís.
1 arrelde (4 libras) de cerdo fresco costaba 17 maravedís.
El carbón, además de por cargas, se adquiría por sacos, siendo esto último lo más corriente. El precio nominal de la carga de carbón fluctuó entre 23 y 27 maravedíes, en los años 1449 y 1454.
En aquellos tiempos una peonada, es la extensión que un peón podía trabajar en una jornada. Solían ser unos cuatrocientos metros cuadrados. Un peón cobraba entre 12 y 14 maravedíes.

Los artesanos de la construcción trabajaban de dos formas diferentes, bien a jornal, es decir, recibiendo un salario por cada día de trabajo, o bien a destajo, sistema según el cual se les pagaba una cantidad, estipulada previamente, por una obra completa, sin tener en cuenta el tiempo empleado en realizarla.
El trabajo a jornal era el más usual en la Obra Nueva y, por regla general, los maestros que trabajaban en la Obra Vieja lo hacían a destajo. Los maestros ocupaban el puesto más alto del escalafón dentro del oficio que se tratase y, por tanto, eran los que percibían un sueldo superior. Eran ayudados por otros maestros, de menor categoría por los oficiales, que muchas veces eran sus criados o sus mismos hijos. El último escalón estaba ocupado por los peones que realizaban un trabajo no-cualificado, al contrario de los maestros y oficiales y, muchas veces, trabajan en lo que se les ordenaba, y a fuese para ayudar a los maestros albañiles, carpinteros, herreros…

LOS CAPILLITAS “DUROS” DE JEREZ

Pueden ser altos o bajos, guapos o feos, extravertidos o introvertidos. No tienen miedo a la crítica, ni al qué dirán, ni a que los demás no les acepten. No tienen nada que demostrar a nadie. Ser duro en Jerez de la Frontera, es mucho más que hablar con fuerza.
Durante todo el año mantienen la sana costumbre, y arte, de empinar el codo; son de vino fino, oloroso o amontillado. Cuando llega la cuaresma hacen penitencia. Cuarenta días dejan de beber, se pasan a la cerveza sin alcohol. Tienen muy clara esta frase: “Señor, dame fuerzas para no beber todo aquello que pueda beber. Serenidad para aceptar todo aquello que no pueda copear. Y sabiduría para distinguir una cosa de la otra”.

LA SOLEDAD DEL PENITENTE JEREZANO

A veces asumimos posiciones con demasiada prisa, decimos: soy ateo, agnóstico, creyente… La pregunta no es si crees o no, sino por qué desde hace tanto tiempo nadie puede evitar plantearse este dilema.
No se educa para la soledad, para la reflexión, para el autoconocimiento. Se nos educa para que nuestra agenda sea tan ajetreada que no tengamos un minuto para pensar en nuestras vidas.
Nacemos solos, vivimos solos en una soledad multitudinaria, morimos solos y nos enfrentamos solos a nuestro propio Juicio por únicamente nuestros propios actos. La soledad es un terreno propicio para la locura, si se trata de una soledad espiritualmente estéril. Un viaje alucinado por las cicatrices interiores.

El sistema ha logrado desencadenar una terrorífica guerra que aísla al individuo y lo vuelve más débil y manejable que nunca. Es la sociedad reducida a una simple suma de egos sin alma, enfrentados por el principio de competencia y unidos por la mutua desconfianza. Puedes, como les ocurre a muchos, perder el contacto con la realidad, volverte inadecuado a tu tiempo y refugiarte en lamentos y rencores hacia el presente.

El poder, la ambición, la nostalgia, las dudas, la soledad y el paso del tiempo sobrevuelan. Es esencial convencernos de que hay dominios de soledad, de secreto, a los cuales no todo el mundo tiene acceso. Ese terreno personal que se llena de melodía, de aquel dolor y de aquella dulzura que el cantaor de saetas de Jerez de la Frontera pone cuando pide la soledad, porque quiere hablar consigo.
El Nazareno está solo, vive en la calle de la soledad.