TRES JOYAS MARAVILLOSAS DE LA SEMANA SANTA JEREZANA


(Cristo de la Viga)

Vivimos en un mundo muy ateo y la religiosidad que hay es de poco fundamento, de poco calado, de poca hondura. La Semana Santa en Jerez de la Frontera, no es totalmente un fenómeno religioso, sino una mezcolanza de tradición, rito e idolatría, que es la manera sincera en que los jerezanos creen en su fe verdadera.
Decía el padre Repetto, que en la Semana Santa de Jerez, solo hay dos procesiones realmente y el resto es un “ventilar a los santos”. Para este cura, que no tiene pelos en la lengua, en la Semana Santa de Jerez hay dos o tres procesiones de verdad, las demás son sacar a los santos a ventilar, y que procesión, procesión es la que hace Amor y Sacrificio, con todo el mundo rezando, todo el mundo en penitencia. Y eso es nada menos que el capítulo 7 del ritual romano, donde se explica qué es una procesión, un tiempo de oración, no de cachondeo.


(Palio de la la Virgen del Mayor Dolor)

La verdad es que por estas tierras se han paseado en parihuela a todos los dioses del planeta, se paseaba a Astarté, a Juno, a Orfeo… El pueblo jerezano ha sido muy de pasear a sus dioses. Ahora mismo hace ni más ni menos que lo mismo. Oponerse a eso es oponerse a su concepto de religión. No se entendería de otra manera.
En Jerez de la Frontera, el Barroco toma las calles en un ambiente lúdico del acontecimiento, que se mezcla con la fe estremecedora de muchos, y una música bella de fondo, como las saetas. Al hablar de Semana Santa jerezana debemos mencionar obligatoriamente a esa figura singular conocida como “capillita”. A quienes se les define de frikis de la Semana Santa. El término capillita no es despectivo, es una manera de vida, un sentimiento.
En la Semana Santa jerezana, como tal, es una manifestación única en su género, en donde caben todos.


(Altar de Insignias de La Lanzada)

LA SAETA RELIGIOSA EN JEREZ DE LA FRONTERA

No soy creyente, si espiritual. Según san Agustín: quien canta, reza dos veces. En Jerez la sístole y la diástole de la saeta se potencian, se disparan energéticamente si la escuchamos en la iglesia de San Miguel o en San Mateo. Tu ser se concilia. Es una experiencia única y personal. En estos dos espacios sentimos el alineamiento de los chakras, y visualizamos las energías fluyendo en el lugar, armonizando y limpiando las células de nuestro cuerpo. Los templos cristianos de San Mateo y San Miguel, abren una puerta, un umbral a otros mundos, en donde las personas sensibles experimentan desconexiones de la realidad.

Antiguamente, entre el siglo XIV y XV, con el ánimo de convertir a las gentes, los franciscanos cantaban por las calles unos versos que decían: «Quien perdona a su enemigo / a Dios gana por amigo»; «En asco y horror acaba / todo lo que el mundo alaba»; «Dios vengará sus ofensas / el día que menos piensas»; «¿Cómo se piensa salvar / quien no quiere confesar?». Se llamaban saetas penetrantes o del pecado mortal porque provocan un enorme impacto moral en el auditorio: un flechazo. En tanto los franciscanos anduvieron fundando cofradías aquí y allá, estas saetas entraron a formar parte de las prácticas devocionales, y pasaron de cantarse a la gente a cantarse a las imágenes.
Sin duda alguna, no parecía oportuno pedir que se alejaran del todo de los vicios del mundo, por esto las letrillas empezaron a relatar hechos de la Pasión. Estas saetas se llaman llanas o lisas, porque se cantan en algo parecido al tono recto. Tienen entre cuatro y seis versos octosílabos y las cantaban los hermanos de las cofradías, en los templos y en las procesiones, a modo de oración pública. Es una saeta sobria, que no se aplaude.

“En una cruz lo pusieron,
desnudo y descoyuntado.
Hiel y vinagre le dieron,
con sarcasmo se mofaron
y en el rostro le escupieron”.

Las saetas modernas en Jerez de la Frontera, son saetas flamencas, que se cantan por seguiriyas o carceleras (martinetes).

EL “LIBRO NEGRO” QUE GUARDA LA BIBLIOTECA CENTRAL DE JEREZ

Los españoles saben mucho, y muy bien, de la limpieza artificial de las culpas de la historia. La ordalía o juicio de Dios era un método de administrar justicia (es un decir) propio de la Europa medieval, según el cual era el acusado quien tenía que demostrar su inocencia ante una acusación. Brujas, herejes, negros, judíos y demás perseguidos, oprimidos y esclavizados padecieron esta forma de humillación y castigo hasta tiempos muy recientes (1834). La mecánica era muy sencilla y el acusado no tenía que demostrar su inocencia mediante pruebas, coartadas, testimonios ni documentos: le bastaba con sobrevivir al tormento. Si después de unas sesiones de tortura, seguía entero, Dios había dictaminado que no era culpable. El tal Dios, por desgracia, no se prodigaba en absoluciones: el acusado era condenado en el momento mismo de la acusación, y los latigazos, el potro o la hoguera eran en realidad su pena.

El fanatismo, la intolerancia y el fundamentalismo religioso es un acto repudiable. La Biblioteca Central de Jerez de la Frontera guarda una documentación valiosa que nos permite conocer la parte mas oscura de la humanidad en Occidente.
¡Cuidado!, que estamos cruzando líneas peligrosas, como que todo lo que se diga y se publique en un medio baste para que esa persona ya sea culpable, con la ruina personal que implica y sin derecho a una defensa y un juicio justo.
La Biblioteca Central jerezana, posee una joya de la Inquisición. Es un libro pequeño, lúgubre, tiene pocas hojas, no obstante ha producido mucho dolor, sufrimiento y muerte. Su último propietario tenebroso, en ejercicio, respondía al nombre de D. José Díaz Garate, que ostentaba el siniestro cargo de Notario del Sano Oficio.

UNA VEZ EN LA VIDA, EN JEREZ

De existir Dios (un Ser superior), seguro que nos ha formado de una manera que logramos sentir el amor en el corazón de cada uno de nosotros, y no ilusiones construidas por la fama ni el dinero que ganemos en nuestra existencia. Si tenemos dinero, podemos contratar a alguien para conducir nuestro coche, pero no conseguir  contratar a alguien para que lleve alguna enfermedad propia en lugar de cargarla nosotros mismos.
En la sociedad contemporánea nadie es capaz de contemplación. Hoy día, todo el mundo es artista, todo el mundo quiere decir algo, escribir algo, colgar algo en Internet. Todo el mundo está interesado en hacer cosas, pero nadie tiene tiempo ni interés por mirarlas. Nadie está interesado en ser persuadido por nada.
Internet es fundamentalmente un instrumento de observación y vigilancia de la gente y que todos estamos atrapados dentro de esa máquina, permanentemente expuestos a la mirada del otro.
Hubo en su época, muchas pinturas hechas de la Síndone que se tocaban al sudario para ser veneradas como reliquias Una réplica se trajo a Jerez en 1572 y otra se encuentra en el convento de Santo Domingo en Toledo, de hecho hay cerca de 110 copias conocidas.

El Sudario de la Basílica de la Merced ofrece unas dimensiones similares al original de Turín (4,32 x 1,10). Pero tal vez, la característica más peculiar de esta copia de la Síndone es, que la figura del cuerpo, se encuentra enteramente cubierta por una película o tintura de color anaranjado. Aunque bien pudiera ser para proteger a la propia imagen ya que, como era costumbre, antiguamente era expuesta al público y, o bien por el humo de las velas, o por la costumbre de rozar la tela con pertenencias de seres queridos, esto hubiera podido deteriorar la imagen.
Seas creyente, ateo, o desertor de cualquier cosa, una vez en la vida tienes que contemplar con los sentidos del alma, la réplica de la Síndone de Turín que posee el cenobio jerezano desde el siglo XVI.

CUANDO LOS VIKINGOS DIERON LA VARA EN JEREZ

El falsificador literario Adolfo de Castro (s.XIX), cuenta con lenguaje pastichero en su “Historia de Cádiz y su Provincia” que en el año 844 desembarcaron los vikingos (normandos) en Cádiz o cerca de Cádiz, y robando los pueblos y degollando con bárbara crueldad a cuantos podían haber a las manos, corrieron la tierra hasta Medina Sidonia. La fama de sus atroces hechos en Alemania, Inglaterra, Francia y en la ciudad de Lisboa, fue confirmada y aún excedida en nuestra provincia.

“En Cádiz, ruinoso teatro de la inconstancia del tiempo, ya reducida a pequeña villa con pocos moradores, estuvieron algunos días los normandos, reparando sus bajeles. Al pie de los quebrantados obeliscos, en las ruinas de sus templos, y en los restos de las termas, piedras que por el orgullo humano se erigieron para competir con la inmortalidad de un pueblo inteligente, reposaron aquellos bárbaros feroces sin ser de nadie molestados. De aquí partieron, conducidos de la fama de las riquezas de Sevilla, al Guadalquivir, apoderándose, robando y reduciendo a cenizas los pueblos de sus orillas. Un arrabal entero de Sevilla cayó en poder de enemigos tan crueles, los cuales, vista la pertinaz resistencia de los muslimes, tuvieron que fortificarse en el campo de Tablada. Mas, noticiosos de que el rey Abderramán enviaba desde Córdoba mucha gente aguerrida en socorro de los sevillanos con quince naves, alzaron las áncoras (anclas) de las suyas y se dirigieron por agua, unos a Cádiz, y por tierra, otros a Jerez, talando sus campos, desiertos por el espanto de sus moradores.

Roderic. Last Visigoth king of Iberia (710-711). Death of Roderic by Tariq ibn Ziyad at the Battle of Guadalete. Nineteenth-century engraving. Colored.

Tomaron a Jerez inmediatamente y con igual furor la saquearon. Tropas del rey y el mismo rey en persona, según algunos autores, bajaron desde Córdoba a arrojar de Andalucía a estos terribles y sanguinarios enemigos, escarmentándolos con el exterminio de los más y con las heridas de todos.
Jerez fue recuperada, si antes no hubo abandono por parte normanda”.

FUENTE: Adolfo de Castro, otros.
Ilustración Ricardo Sánchez, pertenece a la portada del libro “Demonios del Norte” de Carlos Canales y Miguel del Rey.

ESCÁNDALO MORROCOTUDO EN JEREZ ¡CURA EXCOMULGADO!

La religión seguirá moviendo el mundo porque el hombre necesita esa ficción para seguir viviendo. Y hace que te replantees todo. Yo busco la puerta que conduce a la realidad porque en lo fantástico ya estamos, en lo fantástico malo, en el delirio malo. La función del fisgón de biblioteca no es buscar la puerta al delirio sino la que conduce a la realidad porque no sabemos dónde estamos.

A finales del s. XIX, el sacerdote Salvador Castilla Rodríguez, teólogo y cura párroco de la iglesia San Miguel, en Jerez, fue excomulgado por el arzobispo de Sevilla, Benito Sanz y Flores, “por no cumplir sus órdenes”, sin embargo, el ministro de Gracia y Justicia, Trinitario Ruiz Capdepon, dictó una Real Orden en sentido favorable al párroco, creando un enfrentamiento entre ambos que trascendió a la prensa. Todo sucedió porque el cura DSalvador, se negó a que dos protegidos del obispo le birlaran la cartera y montó un pollo que se escuchó hasta en Roma. Los coleguillas del obispo se quedaban con todo lo recaudado de la parroquia de San Miguel sin darle un duro a  DSalvador Castilla Rodríguez. Nada duele más a los curas que le toquen sus bolsillos. Lo espiritual va por un camino y las pelas por otro.

 

“El mitrado de Sevilla
fulmina desde su silla
una excomunión mayor
contra cierto sotanilla
… llamado Don Salvador.
pero el cura no se apura,
y con singular frescura
busca el extraño registro
de apelación al ministro
quién defiende al padre cura.
Y hétome aquí al buen prelado
de enorme báculo armado´
y a pesar de eso impotente
contra el cura que ha buscado
un padrino tan pudiente.
¡buenos tiempos se preparan!
Ya hay curas que se declaran
en rebelión franca, hostil
contra su obispo, y se amparan
en la potestad civil.
Y no es que me cause pena;
antes diré, si es preciso
que el contento me enajena.
¡Este es el tiempo que quiso
ver el Marqués de Villena.!”.

FUENTE:  José Luis Jiménez, otros.

LA BARRA DE LABIOS UN INVENTO ANDALUSÍ

El conocido médico, cirujano y especialista en cosméticos andaluz Abu al-Qasim al-Zahrawi (Abulcasis), desarrolló las primeras barras de labios sólidas, que se perfumaban y prensaban en moldes especiales. Mucho antes en la Antigua Grecia solo las prostitutas se pintaban los labios de rojo, mientras que las mujeres respetables se dejaban la cara limpia. Esta diferenciación de género social era tan estricta, que se estableció una ley para evitar que los hombres confundiesen las damas con prostitutas. Era obligatorio que las cortesanas se pintaran los labios, maquillaran y merodearan exclusivamente a ciertas horas del día. Con el tiempo esta costumbre desapareció y las mujeres de la élite comenzaron a pintarse los labios, mientras que las de clase baja continuaron evitándose.
Los hombres de la romana Hasta Regia (Jerez), se pintaban los labios de acuerdo con su condición social, mientras que las mujeres adineradas de la población poseían su propio séquito de esclavos para asegurarse que su rostro era perfectamente maquillado. La clase baja se acicalaba los labios con el sedimento que producía el vino.
El tocador de una mujer elegante estaba lleno de hileras de pequeños frascos contenedores de toda clase de remedios de belleza que a veces no resistían el calor o la lluvia. Las cejas más apreciadas eran oscuras y muy juntas, casi unidas. Las maquillaban para conseguir ese efecto, pero en el siglo I a. C. comenzaron a depilarlas.
El sudor de los gladiadores se consideraba un poderoso afrodisíaco además de un tratamiento de belleza para mejorar la piel, y se vendía como recuerdo en puestos situados en el exterior del circo. Era carísimo.