EL ASESINO DE LA HOZ DE JEREZ DE LA FRONTERA

Era José de Rojas, de elevada estatura, su color trigueño, de edad 38 años, de poco ánimo y de no muy malas intenciones. Indudablemente fue tan desgraciado como criminal, pues su nombre jamás se contó entre los ladrones y facinerosos famosos.
Mediaron, algunas cuestiones entre él y su víctima Juan Fernández y cuando la disputa estaba al parecer concluida, fue a su casa José de Rojas, tomó una hoz de podar, y salió precipitadamente en busca del Fernández. En vano este huía pálido de su terrible enemigo; en vano entró en su casa intentando cerrar la puerta; en vano abrazado a una columna imploró la clemencia de su contrario, diciéndole que no le matara pues estaba en pecado y tenía un hijo… José de Rojas arrolló la puerta, desoyendo las súplicas de su contrario, ya inerme y arrodillado y rasgándole con la hoz el pecho, rodó a sus pies el cadáver, rodeado de una laguna de sangre.
Corría el año de 1846, a las once y media de la mañana en la plaza del Mercado de Jerez de la Frontera, y a la vista de un numeroso gentío, cerca de la que fue su casa y del sitio donde perpetró un delito horrendo, sufrió la pena de muerte en garrote vil José de Rojas, homicida alevoso de Juan Fernández.
En las horas de agonía que ha estado en la capilla ha mostrado toda la conformidad de un cristiano. Sublime fue ver como aquel hombre lloroso y exhalando tristísimos alaridos, fue recobrando la serenidad posible cuando los ministros de la religión le recordaban las máximas santas del Evangelio. Al segundo día de estar en la capilla llamó a su hijo, de edad de 11 años, diole
sentidos y tiernísimos consejos, le hizo ver su estado deplorable, y por último se despidió de él diciéndole que no era digno de bendecirlo antes de morir. Sus postreros momentos han sido de expiación y de penitencia: los ojos se le secaron de llorar sus extravíos y los labios de pedir misericordia al juez eterno que le
esperaba acaso para coronar su afrentosa muerte con la diadema de la salvación… A paso lento caminó hacia el patíbulo; subió sereno las escaleras del cadalso, y fijó los ojos en un crucifijo y los oídos en la voz amiga del sacerdote y dejó de existir a manos del ejecutor de la justicia.

FUENTES: Cirera González, otros.

ARQUETIPOS DE ZAMBOMBA JEREZANA

Todo el mundo en Navidad se merece querer y ser querido. No podemos aceptar menos. Hay que rodearse de cosas bonitas. En la vida hay, de por sí, muchas sombras y mucha tristeza; buscad en Navidad ese arcoíris y enmarcadlo.
En Jerez de la Frontera hay belleza en todo. Tan solo hay que esforzarse un poco más para verlo. Jerez es para disfrutad de la vida. Aquí hay que cogerla con las dos manos, agarradla, agitadla y creer en ella a cada instante.
La Navidad jerezana tiene sonido propio: La Zambomba. Las hay de dos clases bien diferenciadas: una de actuación, y la otra de convivencia.
La denominada “de actuación” está convocada por los hosteleros quien paga a grupos semiprofesionales. También se pueden ver y escuchar en escenarios de teatro; tienen como finalidad recordar las antiguas reuniones navideñas en los patios de vecinos jerezanos. Responde como reclamo o llamamiento al turismo y es para hacer caja (Sin el gremio de hostelería la zambomba en Jerez languidecerá).
La segunda, y no por ello menos importante, todo lo contrario, son las denominadas “de convivencia”, convocadas por Peñas, Hermandades y Cofradías procesionales. Tienen en su corazón más naturalidad, espontaneidad y participación. Las “zambombas de convivencia” son la joya de la Navidad jerezana. Su gastronomía que acompaña es sencilla, casera, muy gustosa y sus precios económicos, lastimosamente son las menos y hay que encontrarlas con lupa.

BORRACHERAS IMPOSIBLES EN JEREZ DE LA FRONTERA

“Sepan todos que esta noble ciudad de Xerez de la Frontera fue informada que muchos esclavos y esclavas de los vecinos de esta ciudad a de fuera de ella, andan de noche por esta ciudad y por sus arrabales, hurtando y haciendo otros insultos, en perjuicio de los vecinos; y así mismo los dichos esclavos y esclavas se juntan de día a hacer fiestas de danzar y bailar y otras ceremonias moriscas, y allí hacen sus conciertos para ir a hurtar y robar casas, y otros muchos daños; y así mismo los dichos esclavos y esclavas se van a las tabernas y a las partes donde venden vino, y los dichos taberneros y personas se lo dan, y por ello se embriagan y hacen borrachos, en daño y perjuicio de los señores propietarios de dichos esclavos: y por evitar todo lo susodicho, la dicha ciudad, estando juntos en su cabildo, puso todo el remedio que convenía para evitar todo lo susodicho, en razón de ello ordeno y mando lo que sigue:

Lo primero, manda esta ciudad; que de aquí en adelante, ningún tabernero, ni otra persona ninguna, no sea osado de dar ni vender, para beber, vino ninguno a ningún esclavo ni esclava, ni así mismo les den de comer ninguna vianda; So pena de que el tabernero u otra persona que lo contrario hiciere, caiga e incurra en pena de seiscientos maravedíes, la tercia parte para acusados y la otra tercia parte para el juez que juzgare, y la otra parte para las obras públicas de esta ciudad.
Ídem ordena y manda esta ciudad, que de aquí en adelante, ningunos esclavos no anden de noche después de ser tañida la oración del Ave María; y los esclavos y esclavas que anduviesen después de pasada la dicha hora, traigan cédulas de sus amos, en que vaya expresado adónde va, la cual cédula ha de valer por día que se la dieren, y no más, por evitar los hurtos y robos que los dichos esclavos hacen y esperan que se harán; y si los dichos esclavos o esclavas fueran hallados después de tañida la oración del Ave María sin traer la dicha cédula, será preso y puesto en cárcel real de esta ciudad, y le darán cincuenta azotes dentro en la dicha cárcel; y si no quisieren que se le den, han de pagar doscientos maravedíes. Para la justicia por primera vez, y por la segunda que fueren tomados sin traer la dicha cédula, le darán los dichos 50 azotes dentro en la dicha cárcel”.

En España los puntos medios no se dan bien. Se pasa del fustigamiento a la euforia. Se es lo mejor justo antes de ser lo peor. En el 1519 tenían guasa los jerezanos con los esclavos y conversos, ni un respiro, menos aún permitirles empinar el codo un ratito o montar sus botellones.

FUENTES: M. Ramírez López, J. Gómez Palomeque, J. Cirera González, otros.

TRAPICHEOS FUNERARIOS EN LA ROMANA HASTA REGIA

El Museo Arqueológico Municipal de Jerez de la Frontera, es posiblemente la joya más valiosa de la ciudad, juntamente con su Biblioteca Central. El museo jerezano permite conocer realidades del mundo antiguo que nada tienen que ver con las películas de romanos de Hollywood.
En la romana Hasta Regia (Jerez de la Frontera), existían empresas de pompas fúnebres (libitinarii), siendo el negocio de la muerte bastante beneficioso, daba trabajo a muchas personas.
Fuera de la ciudad se encontraba la industria de la muerte, como los collegia funeraticia y las empresas dedicadas a las pompas fúnebres. De hecho, la sociedad romana de Hasta Regia solía ahorrar dinero para formar parte de estos collegia y asegurarse recibir una sepultura digna.
Los delincuentes ejecutados de Hasta Regia eran enterrados en fosas comunes directamente sin honras, los pobres aspiraban a ser miembros de los collegia funeraticia, una especie de mutua que aseguraba tras una cuota mensual que se cumplirían los ritos funerarios tras la muerte de sus socios, se les confirmaba un lugar en el columbarium.

Los numerosos empleados funerarios en Hasta Regia, tenían funciones diferentes: los pollinctores preparaban el cadáver para su exposición, los vespillones transportaban y colocaban el ataúd en la pira, o a la fosa de cadaveressi si era de una familia pobre; los dissignatores, que en los grandes funerales, ordenaban y dirigían las paradas del cortejo fúnebre; los ustores, se encargaban de las incineraciones; los fosores eran los encargados de cavar las fosas, y por último completaban el gremio los oficiales constructores del monumento funerario que también velaban por su mantenimiento.
Tanto los funerales humildes (funus plebeium) el de los niños (funus acerbum o immaturum) eran rápidos no tenían relieve social y se realizaban discretamente por la noche. El féretro consistía en una simple caja de madera conocida como sandapíla, Los pobres eran recogidos de las calles de la ciudad y eran llevados por cuatro porteadores en una sandapíla de alquiler por la noche. A menudo eran arrojados en las fosas comunes fuera de las ciudades para dejarlos podrir y posteriormente eran incinerados. Cuando se desarrollaba en la oscuridad, era preciso iluminar el paso del cortejo fúnebre. La palabra funeral procede de las antorchas de estopada o junco, conocidas como funalia o funales candelae. Que se utilizaban para alumbrar el camino.
Muchos de los sarcófagos, lechos funerarios y adornos de mausoleos, que circulaban por las ciudades mediterráneas desde tiempos remotos, provenían de saqueos y botín de guerra, siendo un lucrativo negocio.

FUENTE: Maribel Bofill Monés, otros.

LA PERDICIÓN DE LOS JEREZANOS

No fue un día cualquiera, ni el cielo estaba en sus cabales. Era el 23 de febrero del año 1889. En esta fecha comenzó a funcionar el primer aparato telefónico de los de la red que se establecería en Jerez y el cual estaba instalado en la farmacia de Juan González Rojas ubicada en la calle Consistorio, esquina a la Plaza del Arenal.
La primera conexión telefónica que tuvo lugar en la ciudad, fue desde la farmacia nombrada hasta la calle San Pablo, donde se hallaba la central telefónica, pudiéndose constatar “la perfección del aparato por la claridad y sonoridad de las voces, las cuales se escuchaban sin que se perdiera ni una silaba”.
Muchos fueron los que se acercaron hasta la farmacia del Sr. González para “apreciar la bondad de los aparatos y la utilidad importantísima que reportará a Jerez, a medida que se extiendan las instalaciones”. No sabían bien los jerezanos la que se le venía encima: El mundo de internet, el hámster en la jaula, hiperactivo pegado a las pantallitas, selfi y megadatos.

TERRORÍFICO OVNI EN JEREZ DE LA FRONTERA

En el año de 1841 ocurrió un hecho en Jerez que llegó a poner a los pacíficos vecinos de la Barriada de Vallesequillo de esta ciudad en un estado de alarma, y miedo, que hacía, que una vez anochecido, se retiraran a sus domicilios, cerrando a canto y lodo ventanas y puertas. Todo era debido al hecho inaudito de ver, en la noche oscura, una luz que corría en el cielo. Ya horizontal, ya verticalmente, que según la fantasía de algunas personas de aquella época, era el alma de cierta vieja que la tuvieron en vida por bruja, la cual echaba las cartas facilitando brebajes y ungüentos, y que venía por las noches a ver a sus antiguos vecinos y parroquianos. Como todo esto fuese en aumento, llegó a conocimiento del Ayuntamiento, el cual ordenó hacer una extensa averiguación sobre el particular, alcanzando a ponerse en claro que el tal fantasma o alma en pena de la bruja no era más que la perrería del hijo de vecino llamado Juan David Gordon, que para meter miedo entre los vecinos, elevaba en noches oscuras, y cuando el viento le favorecía, un pandero o cometa, a cuyo extremo de la cola le sujetaba un farolito con una vela, dando la sensación de alarma y sustos con bajar y subir la luz mientras le duraba la vela.

SOCIEDAD SECRETA DEL ANILLO EN JEREZ

La mentalidad simbolista se ha dormido en el hombre moderno y está roncando plácidamente para nuestra propia desgracia.
Sociedad del Anillo, esta sociedad “secreta” fue fundada en Cádiz en 1820 durante el llamado Trienio Liberal (1820-1823). Los anilleros debían su nombre a que se identificaban con un anillo que portaban en el que se representaba un uróboro (símbolo alquímico de la serpiente que se muerde la cola).
Mantienen “el retorno eterno”, también conocido como “recurrencia eterna”, concepto de que el universo y toda la existencia y la energía recurren un número infinito de veces a través del espacio o tiempo infinito. El concepto se encuentra en la filosofía hindú y en el antiguo Egipto, y posteriormente fue retomado por los pitagóricos y los estoicos.

Actuaban como un grupo de presión clandestino que tenía como signo distintivo un anillo muy peculiar, decorado con una serpiente con la cola en su boca (como el Uróboros), que portaban sus miembros y que les permitía identificarse. Su presencia en el s. XXI aun recorre los aires de Jerez de la Frontera, revueltos en medio de una ensaladilla de sociedades secretas a escoger a gusto del consumidor.
“Supuestamente” están activas en la actualidad en Jerez de la Frontera y la provincia gaditana las organizaciones secretas más curiosas de la historia: Anilleros y la Santa Alianza, Carbonarios, Ordo Templi Orientis (Orden de los Templarios de Oriente), Rosicrucianismo, Orden Martinista, Orden Hermética del Alba Dorada, ODESSA, Masonería, Caballeros de Malta, El Priorato de Sion, Opus Dei, Illuminati, Iglesia Católica, Compañía de Jesús (Jesuitas). Think tanks, Club Bilderberg, Trilateral.