PICARDÍAS DE LOS ABUELOS GADITANOS 

De alguna manera, en el siglo XIX y principios del XX, la sociedad gaditana se hallaba inmersa en el más absoluto puritanismo. Las mujeres que hacían sufrir a los varones, solían ser rellenitas (Pastora Imperio, Chelito, Goya o Fornarina) y alegres, hasta que el cine mudo puso de moda la pálida delgadez que cultivaron las Imperio Argentina o La Argentinita, antes de que llegase el franquismo y llevase a las mujeres a interpretar el sufrimiento.

De hecho, pues, nombres míticos como La Bella Dorita, La Fornarina, La Chelito, Tina de Jarque, La Yankee, La Goya, Anita Delgado, una malagueña que acabó casándose con el Marajá de Khapurtala, o Raquel Meller. Casi todas nutrían su estética de cierto aire tópico andaluz. Esas mujeres, como luego las estrellas de Hollywood enseñaron a llorar, a besar, a desear y a amar a varias generaciones de los abuelos gaditanos.

Sencillamente, durante el siglo XIX y hasta 1931, “en España se vivió la lucha, primero incipiente y luego a muerte, de dos grandes tendencias ideológicas y políticas: una conservadora, de raíz monárquica, cínica e hipócrita, defensora acérrima de la ley y el orden: su base social es la burocracia y el funcionariado. Otra rebelde, renovadora, amotinada y hasta escandalosa, formada por artesanos, jornaleros, menestrales y desocupados”.

Digámoslo así, pese al férreo control social, existían tendencias a saltarse las normas y convencionalismos sociales en cuanto a materia moral y religioso se refiere. En esta línea se pueden ubicar publicaciones de finales del siglo XIX y principios del XX como La Vida Galante y Sicalíptico que llegaban a Jerez y a Cádiz, ocultas del que dirán, y muy en especial de las esposas y suegras, todas ellas de mantilla, misa y rosario dominical.

Sicalíptico Significa “picardía o malicia referente a temas sexuales”, fue creada por publicitarios hace más de un siglo y aparece por primera vez en 1902, en el anuncio de una obra pornográfica en el diario El Liberal de Madrid. El uso más frecuente no es sicalipsis, sino el adjetivo sicalíptico, cuyo significado, más allá de la significación académica reseñada al comienzo, es ‘obsceno’ o ‘pornográfico’.

Nos deja claro, la prensa sicalíptica española tendrá en común el rasgo principal de tratar temas eróticos e incluir viñetas y artículos bastante «subidos de tono» para la mentalidad de la época, además de contar con un espíritu bohemio y alejado del puritanismo y los valores más tradicionales de la sociedad en la que se desarrollan.

Este tipo de cosas, el desarrollo de la sicalipsis no hubiese sido posible sin el ascenso social de las clases medias y su alianza con las populares que permitió la aparición y rentabilidad de nuevos espectáculos, mientras que los viejos entraron en franco declive. De este modo las clases altas, acostumbradas a imponer su gusto durante decenios, se escandalizan ante la eclosión de un nuevo tipo de teatro dotado de una plebeyez moral que ni comparten ni aceptan.

En Jerez de la Frontera y Cádiz, las ciudades de Barcelona y Madrid, eran sinónimo de lujuria y pecado, las mismas a las que se debía de peregrinar una vez en la vida.

LA NIÑA DE LA ESCOMBRERA GADITANA

Se trata de una niña de unos cuatro o cinco meses de edad, la cual fue introducida en un recipiente en forma de cubo de cerámica, procediendo al enterramiento de esta, sin ninguna estructura particular ni cuidados especiales, carente de restos de ajuar que pudieran asociarse a dicha sepultura.

Esta constatación permite interpretar este enterramiento como un hecho totalmente casual y puntual, posiblemente por parte de un marinero, pescador u operario sin recursos, quien habría recuperado una pieza de notable calidad y la habría reutilizado como urna funeraria. Se trata de un individuo de baja extracción social y recursos, que carecía de medios para pagar el ritual y los derechos de enterramiento en la necrópolis de Gades.

La pobre niña enterrada en el vertedero El Olivillo de manera cuidada debió haber sido por algún familiar bondadoso que a escondidas procedió al enterramiento en una zona no reglada, no habilitada para ello. La enterró en una pieza singular, decorada con máscaras dionisíacas, posiblemente con el objetivo de utilizar tanto un receptáculo funerario noble, ricamente ornamentado, como considerar que Baco y todas las divinidades vinculadas al mundo del vino pudieran protegerla en la vida de ultratumba.

El Testaccio haliéutico de Gades, es decir, aquel vertedero romano hallado en 2019 en el sótano del edificio El Olivillo. En realidad, era un vertedero en el puerto de Cádiz resultado del trasiego comercial. Es el reflejo de la importancia de las pesquerías y de la industria del garum y las conservas, con las que Cádiz inundó las mesas más exigentes de todo el imperio.

El puerto de Cádiz en época fenicio-púnica fue el más importante del Mediterráneo occidental, importancia que mantuvo hasta época romana altoimperial (finales del siglo II a. C.). En esa época, Cádiz era la capital de toda la costa andaluza.

En el vertedero gaditano, el noventa y cinco por ciento de las ánforas aparecidas almacenaban atún en salazón y garum gaditanum. También se han encontrado huesos de caballas, sardinas e incluso de cetáceos, hasta el punto de taparse con parte de un esqueleto de ballena. Gracias a todo ellos se pueden saber los peces que se comían y explotaban en la época.

Del enterramiento de la niña permite varias observaciones de interés. La primera, que el control sobre el vertedero no era férreo, ya que fue posible proceder a la inhumación y al enterramiento de la vasija, la cual quedó rápidamente cubierta por vertidos y, su posible procedencia de un taller alfarero del Cerro de los Mártires, en la isla de San Fernando.

Por último, hay que apuntar que en el mundo del “Cádiz paranormal” y “creencias locales”, siempre se ha sabido de una extraña fenomenología y sucesos que dentro del edificio El Olivillo acontecen.  No sorprende, entonces, que más de uno se esté preguntando, si la niña aparecida dentro del recipiente de cerámica tenga algo que ver en ello.

FUENTEBernal Casasola, Vargas Girón, Álvarez Marsal, A. Linares Nieto, otros.

LA RELIGIÓN DE LAS DIETAS HA LLEGADO A CÁDIZ

Es una congregación religiosa vía Internet, en donde se mezcla el cristianismo con la dietética. Esta dieta cristiana “básicamente consiste en utilizar la fe de dios para perder el peso. No comer hasta que el hambre se convierta en una necesidad. Si tienes ganas de comer lee la Biblia, reza. Su principio es fortalecer la fe en dios para perder peso”.

A través de Internet ha llegado a la provincia de Cádiz, y no se sabe el número total de seguidores en la actualidad. Su éxito se basa en la obsesión que tenemos hacia la dieta y la comida. No estamos hablando de una moda, sino de un credo religioso, “en el que, si el otro no comparte su visión alimenticia, entonces solo puede ser un bárbaro, un hereje, un pecador”.

Parece ser que hay una correlación entre el crecimiento del uso de internet y el declive de la afiliación religiosa. Internet permite a las personas conocer otras culturas y religiones, algo que era bastante más complicado en el pasado. Internet posibilita que diversas religiones, credos, sectas, órdenes y grupos que pregonan la espiritualidad, difundan ‘su mensaje’, ‘conectarse’ con un amplio número de personas, incrementar los fieles o seguidores.

Muchas “megaiglesias” (congregaciones religiosas que reúnen a miles de personas cada domingo) han pasado a depender en gran medida de Internet y los instrumentos electrónicos para su vida religiosa. Por el mismo sumidero por el que ha entrado el “cristianismo de la dietética” ha entrado a Cádiz: el Brahatmanariyú que afirma que Brahatmanariyú es hijo de Yavé, sobrino de Buda, primo de Alá, nieto de Zeus y vecino de Pachacámac. Y ofrece respuestas inmediatas a sobre la posibilidad de crear el paraíso en la tierra o sobre la vida eterna. Los Raelianos que creen en la reencarnación y que la clonación es el único medio para conseguir la vida eterna.

El Templo de la Juventud Psíquica se enfoca en los aspectos mágicos del cerebro humano, en llevar a cabo sin sentimiento de culpa y sin compromisos, los deseos y fantasías más sinceros de las personas. La Lacrimología su doctrina afirma que a través del llanto que se provoca por el dolor físico y mental se llega a un estado espiritual superior. El Tinh Do Cu Si, religión del monje de los cocos, El movimiento del Dios Frumm Religión proveniente de una tribu de una isla del pacífico que alega que el dios Frumm es el hijo pálido de un espíritu de la montaña, y hermano de un militar estadounidense llamado John Frumm.

MOVIMIENTO DE LA CREATIVIDAD Antes llamada Iglesia Mundial de El Creador, se trata de una organización religiosa xenofóbica, homofóbica, racista, antisemita y ultraderechista que rinde culto a la raza blanca. Pastafarismo. en esta religión, se adora al Monstruo del Espagueti Volador, un ser supranatural que creó el mundo hace unos 5.000 años atrás, cuando iba un poco borracho.

Unicornio Rosa Invisible, según sus adeptos, el mundo fue creado por una diosa en forma de unicornio de color rosa e invisible. Religión Presleyteriana Según esta religión, sus miembros deben mirar hacia las Vegas una vez al día y peregrinar por lo menos una vez en la vida hacia Graceland. Iglesia Maradoniana, se ha expandido en varios países y cuenta con sus 10 mandamientos, Jediismo está basada en el mundo fantástico de la saga de la Guerra de las Galaxias de George Lucas, su deidad es lo que le llaman la Fuerza, una energía de la naturaleza fundamental para el universo.

Los Adoradores de Rambo o de Chuck Norris, Damanhur (inspiró la película Avatar), la llamada Ho no Hana (“de la lectura el pie”), el Nuwaubianismo. Cienciología, según sus adeptos, los humanos son seres espirituales inmortales que han olvidado su verdadera naturaleza y fueron traídos por Xenu, el dictador de la Confederación Galáctica, en una nave espacial.

EL INSÓLITO E INEXPLICABLE SUCESO DE LA ESCUELA DE SUBOFICIALES EN SAN FERNANDO (CÁDIZ)

En la provincia de Cádiz, vivo en eterna perplejidad asistida. Aquí, en este lugar de la vieja y acartonada España, la aceptación no es lo que uno quiere, lo que sueña o imagina, sino lo que la vida te pone por delante. He apurado muchas cosas a una edad en que nada resulta ya tan natural. Por eso me acostumbro a poco.

La lealtad no es contarlo todo, es contar todo lo que hay que contar. Yo cuento cosas, pero no digo mentiras. Por ejemplo: hasta no hace mucho, abrir las piernas era tan vergonzoso que las mujeres no podían tocar el chelo. Se consideraba obsceno.

El mal existe señores. Lo peor que se puede hacer es negar la existencia del diablo, es el primer paso para que éste entre en nuestra sociedad o ambiente: la pura negación hace que nos descuidemos de la existencia del mal.

Muchas personas que han pasado por la Escuela de Suboficiales en San Fernando (Cádiz), saben que en sus dependencias hay algo que se nos escapa de las manos. Nos encontramos ante un problema de construcción de realidades.

Escucho, muy atento, el testimonio de alguien decir: “Yo hice la mili hace cincuenta años en la Escuela de Suboficiales, al Panteón de Marinos Ilustres habían destinado un marinero como monaguillo y encargado de mantenimiento, ese chico era de Utrera. Una mañana, después de un año en el destino, se le vio correr para presentarse luego en el cuerpo de guardia con la cara totalmente descompuesta y los ojos desencajados, diciendo que él no entraba más en el Panteón, que lo arrestaran, que le mandaran al penal, pero lo que es él no vuelve a entrar ahí. En los meses que le quedaron de mili, estuvo viendo a un psicólogo o psiquiatra. Luego, nos enteramos, de que dos años más tarde se suicidaba. Lo que vio nunca lo contó”.

Como la anterior narración del testigo, son innumerables las historias que se recogen y ruedan por las dependencias militares, aunque naturalmente son calladas o silenciadas. Los demonios dan miedo porque existen.

Vivimos en el mundo de los espejismos. El espacio y el tiempo es una ilusión de nuestra mente. De alguna manera, los físicos modernos afirman que hay otras realidades, mundos paralelos y que la propia realidad es más fantástica que lo podemos llegar a creer o concebir. La realidad no existe, los colores no existen como tal, el mundo alrededor nuestro es tremendamente distinto y escalofriante.

Nunca llames a las cosas por su nombre. Solo te crea enemigos. En la Escuela de Suboficiales de San Fernando (Cádiz), si no estas psicológicamente bien centrado, pueden ocurrir misteriosos accidentes.

¿DÓNDE DESEMBOCA EL RÍO GUADALQUIVIR?

En una cantina jerezana de medio pelo, escucho a un gato marinero, asilvestrado y sin dueño, de pelaje indefinido más corazón lleno de cocidos y cicatrices como las botas del capitán Alatriste de Pérez-Reverte, decir con voz socarrona y tufo a vino fuerte de los que tumba aviones y moscas:  “Chipiona con su faro de recalada, su entrada por la canal, su fondeadero como punto de espera para la entrada en el Puerto de Sevilla, bien merece llevar la titularidad de la desembocadura”. ¡Pero sí, solo hay que mirar la carta náutica!

Las gaviotas chipioneras opinan: “se puede ver desde el aire, el color ocre del agua del río, llegar hasta La Ballena y Matalascañas. Dejando claro hasta dónde se extiende el caudal del río Guadalquivir”.

LA SANTA BRUJERÍA DE LA SAL

Dios está en los detalles, dicen. El diablo también. Las brujas de la península ibérica, desde la más remota antigüedad, lo saben.

¿Dolor de cabeza? ¿Mal de ojo? ¿Dolor de barriga? ¿Dolor de pecho? ¿Problemas de vista? ¿Falta de apetito? ¿Falta de fuerza en el rabo del hombre? ¿Abundancia de sangre femenina en la fase de luna? ¿Hijos que no venían? ¿Constipados que no pasaban? ¿Estreñimiento? ¿Catarro? ¿Amores contrariados? ¿Traición por parte del hombre o la mujer? ¿Disputas familiares? ¿Jovencitas preñadas que no querían el hijo? ¿Dolor de muelas? ¿Mareos?

De alguna manera, poseen conocimientos necesarios para cualquier trastorno que hombre o mujer pueda padecer.

La gran importancia atribuida a la sal condujo a ser considerada con poderes sobrenaturales, y ha sido ampliamente empleada en procedimientos mágicos. Su función principal está relacionada con apartar la influencia del espíritu maligno.

Sencillamente, la sal no está presente en los banquetes del diablo y de las brujas. Ha sido uno de los productos encantadores contra el poder del diablo, de magos, de brujas, del mal de ojo, y en general de las influencias negativas. También protege a los campos de las malas influencias. Se ha usado para prevenir las almas del muerto en el más allá devolviéndole a la tierra y asegurándole la paz en el purgatorio.

De hecho, es frecuente la costumbre de poner sobre el vientre de los difuntos, en el velatorio de un cadáver, un plato con sal, para que no se reviente, aunque se hinche; también se suele acomodar el plato con sal debajo del ataúd con el mismo fin, y en algunas ocasiones se colocan además de sal, unas tijeras abiertas.

Digámoslo así, el hechizo más temido es el del mal de ojo, al cual se achacan todo tipo de enfermedades, tanto de los niños como de los adultos. Para precaverse de él lo que da mejor resultado, es echar las suertes con granos de trigo, carbón y sal, y recitar un conjuro. El medio profiláctico empleado, es un saquito cuyo contenido son tres granos de trigo, un puñadito de sal y un poco de pan que se les cuelga a los niños susceptibles de ser objeto de dicho mal. Para evitar que a un niño muy hermoso le hagan mal de ojo, se le pone entre las ropitas una miga de pan con un grano de sal dentro.

No tiene explicación razonable, en algunos pueblos están arraigadas dos creencias: pedir sal prestada trae mala suerte y poner una cruz de sal a la puerta o con puñados de sal hacer una cruz en el aire evitan los males.

La “sal de bruja”, sirve para protección, elimina mal de ojo, quita envidias, aleja enemigos… Puede llevarla en una bolsita en su bolso. En una botella pequeñita o colgada… Rodee su foto con ella. Eche la sal bajo la silla de algún invitado para que no deje mala energía en su casa…

FUENTE: Mythobasque Foundation, Begoña Salvador, otros.

EN EL 2045 EL GADITANO SERÁ “HOMBRE-MÁQUINA”

De alguna forma, no quiero enterarme de nada que no sea lo que llega a mis oídos y lo que ven ahora mismo mis ojos. Solo hay una forma de aprender, y es aceptar lo que nos cuentan. Cuán fácil es creer que se sabe y no saber nada. La elite, el Nuevo Orden Mundial o el Estado Profundo, apuesta por una nueva humanidad, una nueva civilización, una nueva ética, una nueva cultura, una nueva metafísica.

Nuestro cuerpo humano no es más que una carcasa condenada a sucumbir, mientras, por el contrario, las máquinas tienen la capacidad de seguir actualizándose infinitamente. Digámoslo así, en el año 2045 se incorporan las primeras máquinas al organismo y dejando atrás lo orgánico, algo en sí mismo tan quebradizo y expuesto a las enfermedades. A partir de este año, no quedará mucho lugar en el planeta para el cuerpo humano.

La cibernética y la nanotecnología harán viable una nueva realidad. La tecnología hará que el hombre vaya a mejor y sobre todo para eliminar enfermedades, sufrimientos e incluso la muerte. Ya no es un ser humano, es un ser totalmente nuevo. Nos encontraremos ante el nacimiento del hombre – maquina.

Es la unión de la ciencia y la tecnología con el fin de vivir más tiempo, mejorar el cuerpo humano y disminuir las deficiencias, mejora la mente y alarga la experiencia humana.

Serán máquinas con comportamiento ético No habrá conflictos hombre – maquina. Cuando llegue la máquina y el ser humano, no quedará mucho de lo que hoy entendemos por humanidad, el concepto de humanidad quedará obsoleto. El gaditano será historia, como los neandertales lo son ahora para nosotros.  Como soporte biológico humano será un mero recuerdo para todos.

Empezará la ciencia a mejorar la civilización. La vida, y especialmente el cuerpo humano. Puede alcanzar la inmortalidad. Obviamente, la pega a todo lo anterior es que el “Posthumanismo”, “la inmortalidad”, solo será para unos pocos privilegiados, los pudientes, el resto irá despareciendo por guerras, pandemias y epidemias artificiales de laboratorio. Lo positivo es que la nueva humanidad del hombre-máquina, estará entonces, y solo entonces, preparada para la conquista y explotación de otros planetas.

Poco a poco se cumple el mandato de disminución de la población en el planeta Tierra. Sencillamente, la realidad no tiene nada que ver con lo que nos cuentan… La mejor guerra es la silenciosa. Reconozco que el mundo, en cualquiera de sus rincones, siempre me parece mucho más limpio sin gente.

EL MAYOR TERROR DE LOS VARONES GADITANOS

Sin explicación razonable, durante los siglos XV y XVI se desató en la provincia de Cádiz el pánico, entre los hombres. debido al robo de penes por parte de mujeres-brujas, quienes iban por doquier desmembrando el miembro viril a los más incautos.

Digámoslo así, la leña al fuego purificador es arrojada desde los pulpitos donde rugen los fanáticos con sotana, descontrolados en su inútil empeño por mantener a raya la moral, y alejar al varón español de su tendencia natural: el putiferio (En la actualidad, España ocupa el primer lugar de Europa en consumo de prostitución).

Sencillamente, para el mundo gaditano de esa época, las personas realmente creían en este tipo de magia o poder, y, más aún cuando la información venia difundida por personas “cultas” y de “confianza” como lo eran los integrantes de la Iglesia católica. De hecho, esta santa institución se sacó de la maga, un libro que fue la base de todo pánico y terror sobre el robo de penes (Hizo furor en Jerez). Dicho libro fue escrito por un clérigo y un monje dominico, nos referimos al “Malleus Maleficarum”.

Nos deja claro, y de acuerdo con el “Malleus Maleficarum”, eran muchas las mujeres que pactaban con el diablo para poseer la capacidad o habilidad de desaparecer miembros viriles. Incluso, algunas de estas mujeres conservaban los falos masculinos para cuidarlos y alimentarlos como sus mascotas.

“Las brujas recogen órganos masculinos en grandes cantidades, entre 20 o 30 miembros cada vez, y los ponen en un nido de pájaros, o los encierran en una caja. Los mantienen vivos, alimentándolos con avena y maíz, como han observado muchos testigos”.

Deja claro para los aterrorizados gaditanos que estas mujeres eran capaces de borrar el pene de los hombres con el uso de su magia. Dicen que las brujas locales podían “quitar el órgano masculino ocultándolo sin necesidad de despojarlo del cuerpo”. Y si fuera poco, añaden la existencia del árbol de penes cuyos frutos eran falos.

Entre la clientela masculina de los tabancos jerezanos se cuenta el caso de un hombre que trata de recuperar sus genitales perdidos: “Por su cuenta, el pobre, con el miembro castrado, se acerca a una bruja de la barriada de San Miguel, la cual le dice que trepe a un árbol en concreto donde los nidos contienen varios miembros, y le permite que coja el que él quiera. Pero para infortunio del hombre es rechazado ya que trató de tomar uno muy grande que pertenecía a un cura”.

Las creencias en brujas que roban penes tuvo gran repercusión en la vida social gaditana, especialmente de las mujeres que fueron a parar a manos de los inquisidores.

El mayor temor que puede tener el gaditano de hoy día está en referencia a la pérdida o daño que pudiera sufrir su pene, algo que viene grabado a fuego en su ADN desde los siglos XV y XVI. No es de extrañar que miren con desconfianza, y no le quieten ojo a su parienta (esposa) o novia celosa, por si las moscas. ¡Nunca se sabe!

LAS GADITANAS QUE NO ACUDEN A VELATORIOS, FUNERALES Y SEPELIOS

No tiene explicación razonable, aunque la tradición local se basa en la creencia de que un difunto se puede pegar a una persona que posea ciertas características como ser niños pequeños o mujeres embarazadas, absorbiendo el muerto la energía vital de estas personas hasta provocarles su final.

Digámoslo así: tras la muerte de alguien, un espíritu puede perfectamente quedar enganchado a nuestro plano de existencia y en determinadas circunstancias puede influir en individuos por ejemplo bebés, niños de corta edad y muy en especial en los fetos dentro de las madres y esto debido a que en el feto es posible que su alma a un no se haya acoplado del todo.

Sencillamente en la provincia de Cádiz, existe una costumbre de la cual se habla poco y se sabe menos, la misma que suele transmitirse boca a boca, entre los corros de amigas, o pasar la información de abuelas a hijas, haciendo alusión a que las mujeres embarazadas, no deben hacer actos de presencia en los funerales o sepelios porque el fallecido puede poseer al feto que lleva la madre encinta.

Suele correr la voz, entre las futuras madres de la Sierra gaditana, donde sin saber cómo, llega un aire a la criatura que va a nacer infundiéndole el espíritu del muerto o persona fallecida. En algunos pueblos de España se guarda este “decir” al que se le llama “Mal del aire” o “Mal del difunto”. También se da en zonas tan distantes el mismo fenómeno social y cultural como pueden ser Colombia o México. 

Los signos que muestran que un niño está sufriendo el “mal” son que “en la casa en donde vive el niño se produzcan fenómenos paranormales como puertas que se abren y se cierran, luces que se encienden y se apagan: Igualmente que el niño llora, imparablemente, desde las doce de la medianoche”. Otro signo es que “el bebé no come, no es capaz de dormir, llora continuamente, siempre a la misma hora, y poco a poco su salud se va deteriorando, se ve como el niño se va consumiendo, apagando como una vela”.

Todo lo anterior dicho aquí se hace difícil de aceptar desde el punto vista racional, lo que no evita reconocer que está presente entre las creencias de algunas mujeres en la sociedad gaditana.

HALLAN LAS MUESTRAS DE ELABORACIÓN DE VINO MÁS ANTIGUAS DE ANDALUCÍA

Encuentran en Antequera (Málaga-España) la evidencia de elaboración de vino, de 8000 – 6000 años a. C. Este descubrimiento es muy significativo para la prehistoria, porque hasta el momento se trata de las muestras más antiguas de vinificación en toda la Península Ibérica: NI LOS FENICIOS NI LOS GRIEGOS trajeron la vinicultura s.VII – IX a. C.

Un equipo de especialistas de la Universidad de Sevilla, dirigidos y coordinados por el arqueólogo Leonardo García Sanjuán, ha descubierto indicios de vino en fragmentos de cerámica del Neolítico andaluz, excavado en un ambiente probablemente dedicado al culto, como es la Cueva de Menga.

La vinicultura fue una de las primeras adaptaciones del estilo de vida neolítico. Creemos que este hallazgo, se trata en sí mismo, el ejemplo más antiguo de domesticación de una vid silvestre exclusivamente para la producción de vino.

En la actualidad, los adelantos, en las últimas décadas, permiten aproximarse al estudio de los espacios arquitectónicos utilizados, a la identificación de los recipientes empleados para su almacenamiento o preparación y en ocasiones a la identificación de sustancias remanentes de los alimentos originales.

En años recientes el uso de los residuos químicos en cerámicas, como parte de la investigación arqueológica se ha visto favorecido por los buenos resultados obtenidos. Los análisis de residuos químicos impregnados en los poros de la cerámica se insertan en el estudio de las actividades cotidianas de los habitantes del pasado y pueden ser considerados parte importante de la investigación dirigida a individualizar áreas de actividad en el interior de los espacios arquitectónicos, así como para definir el uso y la funcionalidad de los recipientes cerámicos.

El estudio de los residuos en cerámica tiene aplicaciones en el estudio de la alimentación en el pasado, principalmente porque permite entender qué alimentos se producían, conservaban, cocinaban y transportaban en esta. En particular el estudio de la cerámica de cocina permite evaluar los alimentos cocinados y la forma de cocción.

El análisis de los fragmentos cerámicos, desarrollado por los científicos, demuestra que la evidencia más antigua de vinificación hasta la fecha se remonta al 6000 a. C., unos 600-1.000 años antes de las fechas previamente aceptadas: la evidencia química de vino más antigua era del 5400-5000 a. C., procedente de la cadena montañosa de Zagros en Irán.

El hallazgo en el conjunto dolménico de Antequera, concibe a una antigua sociedad en la cual la ingesta y ofrecimiento de vino formaba parte de casi todos los aspectos de la vida: en la práctica médica y en las celebraciones especiales, desde el nacimiento hasta la muerte, brindar era una actividad común.