UNA JEREZANA PARA LA ETERNIDAD

Hasta hace poco tiempo el papel de la mujer no era contemplado ni tan siquiera en la sociedad, pero han sido muchas las que dejan su huella en Jerez de la Frontera, sin meter mucho ruido. La primera visitadora médico de España, es una de ellas; hablamos de Rosario López Rojas.
Desde su atalaya de los noventa tacos de calendario, ha visto mucho, y ve otro tanto. Le tocó de niña la guerra civil española, después padecer la posguerra, más tarde aguantar a los insufribles políticos prometiendo el cambio (el único ha sido el de ellos y sus economías).
Para doña Rosario, su preocupación más grande era sacar una familia adelante, cuando se quedó viuda pronto y sin recursos económicos. Tarea nada fácil. No se vino abajo, tomó la cartera y papeles que tenía en casa de visitador medico, del que fue su marido, y con dos ovarios se plantó en la calle a buscarse los garbanzos.
Doña Rosario López Rojas es una gran señora para la eternidad, un lujo que engrandece a la mujer de Jerez de la Frontera.

JÓVENES

Para los jóvenes jerezanos del Parque González Hontoria, el “nuevo sistema” (la Ineptocracia) se viene convirtiendo en un círculo vicioso, en donde los que eligen, cada vez, son menos preparados, con limitada información, tolerantes a la corrupción, consumidores de “programación basura” y predispuestos a “estirar la mano” a las dádivas del gobierno.
Ellos, los jóvenes, posiblemente los únicos despiertos en Jerez de la Frontera, se dan cuenta que en cada elección solo importan los votos y no las propuestas, solo el circo mediático y no la demostración educada y altura de los candidatos, en donde a toda costa se busca ser “popular”, en donde quién miente e insulta es mejor que el candidato honesto y probo, en donde el debate de ideas pasa a último plano y el teatro se impone, es en estos contextos en donde ya todo está permitido y en donde lamentablemente gana el mentiroso, el deshonesto y el inepto.
¡Benditos los jóvenes jerezanos! 

EL EXTRAÑO RINCON JEREZANO

Europa tiene un rincón en el sol del sur, en donde existe una ciudad poseedora de un rincón que esconde un bar peculiar, desde donde se puede ver, al medio día, el deambular perpetuo de almas arrastrando sus vivencias marcadas en la cara a golpe de cincel y martillo existencial.

Un día cualquiera, apurando una copa de vino oloroso en el rincón, del rincón del bar jerezano, mascullo las crudas palabras de Antonio Muñoz Molina cuando se pregunta, “cómo será llegar de noche a la costa de un país desconocido, saltar al agua desde una barca en la que se ha cruzado el mar en la oscuridad, queriendo alejarse a toda prisa hacia el interior mientras los pies se hunden en la arena: un hombre solo, sin documentos, sin dinero, que ha venido viajando desde el horror de enfermedades y las matanzas de África, desde el corazón de las tinieblas, que no sabe nada de la lengua del país adonde ha llegado, que se tira al suelo y se agazapa en una cuneta cuando ve acercarse por la carretera los faros de un coche, tal vez de la policía”.

No obstante es un hombre afortunado, se ha librado de estar decúbito supino, tieso como una mojama de Barbate, frío y salado, varado en una playa de Tarifa.

“LA LEYENDA DEL DRAGÓN”

Dicen los agoreros que la narrativa, como la novelista, en una generación estarán muertas. Para mí que están regando fuera del tiesto. La literatura sirve para recordar (despertar) a lo que somos, personas que nos enfrentamos a grandes problemas: el amor, la vida, la muerte y la fantasía.
El demonio y el dragón andan a la greña y mal de la azotea por Arcos de la Frontera. “La leyenda del dragón” es una obra divertida, con imaginación desbordante. Le faltó fumar grifa al amigo dragón, pero eso son cosas que a los humanos nos obsesionan y cuya transgresión atormenta.
No tienes que identificarte con los personajes para leer “La leyenda del dragón”. Es una historia, puedes simplemente meterte en ella y aprender cosas, disfrutar con ella, aterrorizarte o lo que sea. No te dejará indiferente.

SERENA FORTIN, CREACIÓN Y TERNURA

La obra de la italiana Serena Fortin, está basada en un balance de fuerzas opuestas o en la relación rítmica entre valores plásticos opuestos. Lleva a cabo la conjunción entre planos independientes, que reemplazan a las formas de la abstracción geométrica, aboliendo la tendencia a interpretar cualquier forma como una figura sobre un plano de fondo. Sigue fiel a la no figuración, se distingue por su claridad y mesura, confiando en elementos mínimos dispuestos explorando líneas curvas y contrastes de luz.

Podemos alimentar el espíritu, visitando su exposición en Espacio Abierto, calle Alvar López 12 – Jerez de la Frontera.
Son muy sugerentes y atractivas las joyas expuestas de Serena Fortin, en donde la madera, a igual que en muchas culturas, es el mejor elemento catalizador de energías para llevar muy cerca al cuerpo. La madera es un elemento muy práctico en el rechazo de personas tóxicas.

¿ES LA ARQUEOLOGÍA UNA POMPA DE JABÓN?

Nos tienen distraídos con distracción. La cultura actual es una cultura distraída. No es casual que de pronto y porrazo todos empiezan a hablar del hombre Neandertal, y que le encontremos hasta en la sopa. Responde a la arqueología oficial etnocentrista (Eurocentrismo) Las casualidades no existen.

El “Hombre barbado de Montserrat”, es uno de los innumerables ejemplos que nos indica la existencia de otras humanidades muy anteriores a la nuestra. Hemos perdido los contactos ancestrales. Hay otras humanidades, otras civilizaciones. No interesa que se retomen. No conviene que se sepa la verdad, se caería el sombrajo. La arqueología etnocentrista es un oscuro edificio difícil de tirar. Es muy complicado enderezar a un jorobado a los cincuenta años. No está de moda pensar por uno mismo.

FUENTE: Eliseo López Benito, La Caja de Pandora, otros.

ORIGEN DEL “MAESTRO” Y LOS CUERNOS EN JEREZ DE LA FRONTERA

La barrica fue inventada por los pueblos de la vieja Iberia y adoptada por los romanos, como lo certifican los bajorrelieves de escenas de Villalcázar de Sirga, en Tierra de Campos, entre Frómista y Carrión, donde podemos ver los barriles sobre las embarcaciones, datados en el siglo I a. C. Este es el documento gráfico más antiguo e importante del uso y transporte del vino.
A las gentes de Jerez les fastidia que les digan “maestro” porque “es el nombre del primer toro que torearon en la plaza de ese lugar. Es como llamarte cornudo”. La realidad es que no saben que eso no tiene trasfondo de veracidad, por una simple razón ¿a qué plaza de toros se refiere? En Jerez de la Frontera han existido muchas plazas y toreado en diferentes espacios de la ciudad, por ejemplo la plaza del Arenal.

José Luis Jiménez García, que de vinos sabe un montón, por algo estuvo de invitado en la borrachera que pilló Noé, como también en las Bodas de Canaán, dice que en Jerez los niños aprendices de toneleros en las mañanas, y a primera hora, iban todos en grupo a la casa del “maestro tonelero” quien salía al encuentro de sus pupilos llevando un cuerno en la mano, símbolo de rango y profesión. Los chicos pillines se burlaban relacionando picaramente el cuerno de su maestro con los cuernos del cornudo. De aquí viene lo de “maestro” en Jerez y no de ninguna corrida de toros como se cree. Por cierto, el maestro tonelero según Jiménez, empleaba el cuerno para echar agua dentro del tonel en el proceso de dar forma y enfriar.

En un pasado reciente las bodegas se multiplicaban por los rincones de Jerez. El gremio, uno de los más antiguos de Andalucía, se estableció allá por 1450. El tonelero de Jerez es una profesión única y con siglos de historia a sus espaldas con un incierto futuro.