CORONA VIRUS = VIRUS RABIA + CONDUCTA ZOMBI

Una parte importante de los ciudadanos creen en una verdad superior de tipo político o religioso y piensan que no importa mentir si sirves a esa verdad más elevada.
Si las personas son políticamente estúpidas es porque hay gente muy interesada en mantenerlas así. Paul Krugman, dice: “todos somos vulnerables a las creencias que nos resultan convenientes”.
Espasmos, hiperactividad, falta de sensibilidad al dolor, locura, babeo, conducta zombi, etc. Estos síntomas del “corona virus” se solapan entre una montaña de bulos y mentiras cruzadas. Posiblemente, tras estas cortinas hay una terrorífica realidad.
Estamos en “una situación donde los peores parecen estar triunfando”. Vivimos bajo el imperio de la mentira. De la mentira y la estupidez.

ZONA CERO PARANORMAL EN EL JEREZ SECRETO

Vivir cerca de una funeraria, un crematorio o un cementerio tiene un impacto negativo en el valor de la vivienda. Si además el sector o la vivienda guardan el suceso de muerte violenta, suicidio o fantasmas, más aún. El sector inmobiliario jerezano lo sabe, los propietarios y arrendadores callan. Encontrar compradores o inquilinos, dispuestos a pagar por una vivienda con un pasado oscuro puede ser complicado. En Estados Unidos las normas de divulgación e información varían según el estado y algunas son más estrictas respecto a lo que los compradores deben saber sobre la historia de una vivienda. En España la picaresca inmobiliaria está en su salsa. Un homicidio es lo que más ‘mata’ el valor de una vivienda. Una muerte no natural en un inmueble puede hacer que el valor se desplome de 10 a 25 %. “Cuando tienes la imagen de que una persona fue asesinada, o que alguien sea suicidado, puede ser incómodo vivir allí”.

Las cosas existen porque nosotros las observamos. Hoy día esta zona critica construida sobre el antiguo cementerio de Santo Domingo, tiene fama de estar embrujada. Muchos de sus residentes aseguran que han sentido extrañas sensaciones. Olores, ruidos, te tocan el pelo, la cara, arañazos, se mueven las cosas de su sitio. Cambio de personalidad, mal humor, estado físico descuidado, apariciones, cosas que se mueven solas. A las tres de la madrugada, ruidos que van de un piso a otro.
Es la zona más encantada de Jerez. No podemos probar, ni decir que no lo esté. Se ven sombras, se oyen ruidos y gritos. Es un lugar donde se acumula una energía nada favorable para nosotros. Es aquello de “los vivos deben vivir con los vivos y los muertos con los muertos”. Fenomenología recurrente y extraña. Trastorna la vida. La zona en si presenta alteraciones. No se puede decir las casas para que no se formen romerías de las personas. Es una ventana por donde entran entidades.

Ocurren cosas increíbles. No sabes con lo que te vas a encontrar. La gente lo sabe. Posee al inquilino y llega adueñarse de la vivienda. Personas o pisos que necesitan un exorcista, sacerdotes, limpiadores no siempre con éxito. El fenómeno es amplificado por la presencia humana. Exterioriza vivencias. No se pueden revelar. La falta de confidencialidad puede crear alarma social. Acaban marchándose sus inquilinos por vivir experiencias extrañas Aquí vive el horror. Un Portal al infierno. Este lugar guarda una historia muy oscura y perturbadora. Aquí muchas personas fueron asesinadas y arrojadas a dos fosas comunes durante las represalias de la llamada guerra civil española.

Cuenta un testigo, “un día había sacado a mi perro a hacer sus necesidades, comenzó a ladrar como nunca lo había hecho y daba saltos alrededor”. Ante la perturbación que le causó el perro, el hombre se alertó y dirigió su mirada. Justo al levantarla observó claramente una mujer mayor se le acercaba y casi que al rozarlo se desvaneció después de mirarle fijamente. Son varios los vecinos que aseveran haberse cruzado con esta mujer.

Se ratifica que aquí los espíritus rondan por las noches. Existen historias de personas del barrio que afirman haber visto sombras y siluetas que se desvanecen rápidamente. Una fantasma en particular, que se supone aparece por las noches, es una mujer vestida de negro. No habla, en ocasiones la han escuchado gritar de una manera extraña.

También se parlotea que hay una aparición que ronda en la noche, es una funcionaria de prisiones que vivía en uno de los edificios, se quitó la vida llevada por una fuerte depresión. Ahora se dedica a entrar a las casas del vecindario.
En esta zona residencial de Jerez de la Frontera, cuesta creer hasta que pasa, si puedes márchate de ella o pierdes calidad de vida,  o la salud de los tuyos.
Decide ¡Tú mismo!

ABRASANDO A LA MUERTE EN JEREZ DE LA FRONTERA

El mundo no es como tú crees o como tú quieres que sea. Es acostumbrarse a vivir con gente que no opina como tú y hace cosas distintas. La sociedad jerezana necesita hablar del suicidio. El suicidio es el acto a través del cual la persona elige ponerle fin a su vida de forma voluntaria.
Las muertes por suicidio en Jerez de la Frontera, son invisibles. Muchos ancianos que viven solos en Jerez y que “aparecen” muertos, no se han pegado un tiro, ni se han tirado por la ventana ni ingerido veneno, se han dejado morir, abandonándose en la comida y en la higiene, perdiendo fuerzas, y hasta intuyendo una liberación en dejar de llevar un vivir sin sentido. Los suicidios en las residencias geriátricas jerezanas son aterradores, su silencio es ronco.

El suicidio en la tercera edad en Jerez, es una amenaza silenciosa que va en aumento. Son esas personas de edad que ya no se sienten útiles, ni necesitadas, ni queridas, las que toman esta drástica decisión. En el adulto mayor jerezano, con riesgo suicida son frecuentes ideas de vergüenza, inutilidad, abandono, sentimientos de desesperanza y la falta de motivación por vivir, en cuyo caso son frecuentes ciertas formas de reproche, insatisfacción y resentimiento. Estas personas mayores se desmoralizan porque no pueden ser tan activos e independientes como quisieran ser, de allí que la desmoralización induzca en ellos depresiones que elevan los riesgos de aparición de conductas suicidas.

Nadie en Jerez de la Frontera, desea la muerte, sino el cese del sufrimiento. Un segundo antes de suicidarse la mente sufre una especie de desconexión de la realidad y se anula el instinto de supervivencia, que vuelve a conectarse inmediatamente después de la decisión.

La estadística dice que tres mil setecientas personas se suicidan anualmente en España, diez al día. Alarmante a más no poder, la cifra, sin embargo, no cuenta toda la realidad. Hay suicidios entre las más de ocho mil muertes registradas como accidentales por precipitación, ahogamiento, sobreingesta de medicamentos, envenenamiento o en carretera. Para demostrar un suicidio, dependiendo del método utilizado, hace falta que alguien que lo haya visto testifique ante la comisión judicial o que se le entregue una nota de despedida. No obstante, menos de un veinte por ciento de los suicidas dejan nota de despedida y tampoco se practican lo que se llaman “autopsias psicológicas”. Es decir, no se indaga en las posibles causas que llevaron a esa persona a acabar con su vida.

ACERCAMIENTOS SEXUALES CON ALIENÍGENAS EN CÁDIZ

En las culturas del mundo entero, existen crónicas de aproximaciones íntimas con seres de otro planeta. Los casos más importantes de encuentros sexuales con entidades extrahumanas en la historia del hombre, los hallamos en los registros de la Iglesia. Durante la Edad Media, se extendió la idea de que los demonios podían unirse carnalmente con los hombres y las mujeres. Estos seres diabólicos recibieron el nombre de íncubos y súcubos, y su aparición, venía precedida por la presencia de una estrella reluciente en el cielo.

En los últimos años, han proliferado de forma alarmante, en la provincia gaditana, los relatos de personas que aseguran haber mantenido relaciones sexuales inexplicables. Son las experiencias de visitantes de dormitorio y abducciones.

“Estaba desnuda, tendida en un quirófano, en una sala muy luminosa”– recuerda Isabel. Al día siguiente despertó con el cuerpo machacado, obsesionada por las imágenes de aquel quirófano y la sensación de que alguien la había manipulado su organismo. Las extrañas pesadillas persistieron durante varios días. Seis meses más tarde Isabel empezó a sentirse «peculiar». Se cansaba con facilidad, se mareaba, sufría vómitos… Fue a ver al ginecólogo y ¡efectivamente! Estaba preñada.

Por su parte, Antonia relata que una noche estando durmiendo con su marido al lado, se despertó al notar un resplandor inusual en su habitación. Sintió que no se podía mover (parálisis del sueño), mientras reinaba, a su alrededor, un silencio total. Luego percibió que algo o alguien se colocaban sobre ella y la penetraba. No puede asegurar Antonia, si fue un sueño o imaginaciones suyas.

En Cádiz, son realmente pocas las personas que recuerdan estas experiencias, ya que los extraterrestres suelen borrar la memoria de las violadas o victimas abducidas. El tiempo que aseguran estar secuestradas es indefinido, pero existe una constante: aunque pasen largas horas o incuso sientan que estuvieron días o meses en cautiverio, siempre son devueltas al lugar de la abducción, tan solo unos minutos después del momento en que desaparecieron.

Exofilia, según la definición oficial, se trata de la capacidad de excitarse con entidades de otros mundos, o formas de vida no-terrestres. Parece que en la provincia de Cádiz es más habitual que lo se supone. Por vergüenza o desprestigio social no sale a la luz. Las víctimas gaditanas de la exofilia (Exofilia, aquellos que tienen sexo con extraterrestres), normalmente, pueden tener una recuperación completa de su experiencia sexual. En otros casos únicamente se acuerdan de fragmentos, pero bajo el uso de la hipnosis, recuperan los recuerdos de la abducción sexual.

Originalmente se ha pensado que los extraterrestres, en la provincia de Cádiz, están experimentando con ADN humano en un esfuerzo por hacer sus propias especies. Sin embargo, con el tiempo se contempla la posibilidad que esto no sea del todo cierto, y que están desarrollando un programa de hibridación con un propósito muy específico: la creación de híbridos de apariencia humana con una pequeña cantidad de ADN extraterrestre.

EL TURBADOR NIÑO DE LA ESCALERA EN JEREZ DE LA FRONTERA

No hay verdad, está lo que llamamos posverdad. Solo importan las emociones. La verdad histórica o científica no tiene ninguna importancia. Decimos que algo es la verdad porque nos viene bien.
Los seres humanos tendemos a considerarnos especiales. Pero la historia nos ha enseñado que eso no es más que una ilusión. Pensábamos que la Tierra se encontraba en el centro, pero en realidad da vueltas alrededor del Sol, y este a su vez gira en torno al centro de la galaxia, que a su vez solo es una de las muchísimas galaxias que hay en el universo. El principio de la modestia cósmica exige que asumamos que tampoco somos nada especiales desde un punto de vista biológico.
A no ser que sea un imbécil, ninguna persona en su sano juicio se atreve a negar en el 2020, la presencia de naves extraterrestres y de sus tripulantes.

Con la vida después de la vida o en otros planos de existencia, es más de lo mismo. (Menuda se va a armar cuando tengamos contacto con extraterrestres y salgan a la luz el montón de patrañas religiosas, arqueológicas e históricas que nos han contado para tener a la humanidad sometida).
El “Jerez paranormal” está de moda, lo que antes se tomaba a risa, ya empieza a tenerse en consideración. Ya nadie duda la realidad del “Más allá”, o de la “Vida después de la muerte”, o que la existencia continua.

Cuentan que en Jerez de la Frontera, había una familia formada por un médico, la mujer de este y varios hijos, que compraron una casa palaciega a los Bohórquez, en la calle Pedro Alonso, cerca de las Angustias. “El matrimonio tenía una hija con síndrome de Down, la que al subir siempre las escaleras de su casa se topaba con un niño pequeño balanceándose en una mecedora. La niña les dijo a los padres que el chico jugaba con ella y que era muy simpático. El matrimonio decidió ir a visitar a los anteriores propietarios, los Bohórquez. Los antiguos propietarios comentaron que el niño que veía era un hermano mellizo, el mismo que gustaba balancearse en la mecedora y que había muerto de repente o causa no esperada.
La mujer del médico mandó ofrecer misas por el alma y paz del niño de la silla para que se fuera. Curiosamente una vez dichas las misas encargadas desapareció, no volvió a manifestarse en la escalera u otra parte de la casa para tranquilidad del matrimonio y sus hijos”.

EL CHERNÓBIL ESPAÑOL

Daría lugar a una muy buena serie de Netflix. Era una noche de invierno del año 1966 cuando un bombardero B-52 chocó con un avión de reabastecimiento de combustible a gran altura sobre Almería (España), liberando cuatro bombas de hidrógeno que cayeron encima de una localidad agrícola llamada Palomares. De los once miembros de la tripulación en los dos aviones estadounidenses, siete fallecieron en el accidente.
“Fue un caos”, dice Garman, de 74 años, en una entrevista en su casa en Pahrump, Nevada. “Los restos estaban por toda la aldea. Una gran parte del bombardero se había estrellado en el patio de la escuela”. Fue uno de los primeros en la escena, y se unió a media docena de otros para buscar las cuatro armas nucleares desaparecidas. Una bomba golpeó un banco de arena cerca de la playa, permaneció intacta. Otra había caído en el mar, donde fue encontrada dos meses más tarde.
Las otras dos golpearon con fuerza y explotaron, dejando cráteres del tamaño de una casa a ambos lados del pueblo, según un informe secreto de la Comisión de Energía Atómica. Las protecciones incorporadas impidieron detonaciones nucleares, aunque los explosivos que rodeaban los núcleos radiactivos arrojaron un fino polvo de plutonio sobre un gran espacio de casas y campos llenos de tomates rojos maduros. Este polvo recorrió varios kilómetros.

Funcionarios estadounidenses y españoles intentaron inmediatamente encubrir el accidente y minimizar el riesgo. Bloquearon el pueblo y negaron que las armas nucleares o la radiación estuvieran involucradas en el accidente. “No se habló de radiación o plutonio o cualquier otra cosa”, dijo Frank B. Thompson, que pasó días buscando campos contaminados sin equipo de protección. “Nos dijeron que era seguro, y suponían que éramos lo suficientemente tontos como para creerles”. Thompson, de 72 años, ahora tiene cáncer en su hígado, pulmón y riñón.

Hoy las dos ojivas explotadas serían conocidas como bombas sucias, y probablemente causarían evacuaciones. En ese momento, para minimizar la importancia de la explosión, la Fuerza Aérea permitió que los lugareños permanecieran en su municipio. Se les consideró  “desechables”.
Las autoridades invitaron a los medios de comunicación a presenciar al ministro de información de España, Manuel Fraga Iribarne, y al embajador de los Estados Unidos, Angier Biddle Duke, chapoteando en una playa cercana (Mojácar) para mostrar que el área era segura. Cincuenta años después, los veteranos de la Fuerza Aérea involucrados en la limpieza están enfermos o fallecidos por cáncer.

Los estadounidenses están de acuerdo en que queda cerca de medio kilogramo, de plutonio en el área. Una cantidad significativa ya que menos de un microgramo puede causar cáncer. Un microgramo, o una millonésima parte de un gramo, en el cuerpo se consideran potencialmente dañinos. Las bombas en Palomares liberaron un estimado de siete libras, más de tres mil millones de microgramos.
Las consecuencias para la salud a largo plazo del accidente para los residentes de Palomares siguen siendo turbias. Hoy en día, varias áreas cercadas de Almería aún están contaminadas, y el efecto a largo plazo en la salud de la población no se conoce, ni hay interés por saberse. Alejaría el turismo y la inversión inmobiliaria de la zona. Durante años después del accidente, los tomates, lechugas y sandías locales no llevan ninguna etiqueta de Palomares.

FUENTE: Dave Philipps, The New York Times, otros.

EL CALLEJÓN HECHIZADO DE JEREZ DE LA FRONTERA

No se trata de creer o no creer en las casualidades. El mundo entero es una casualidad. La casualidad no es un lujo, es la otra cara del destino y también algo más.
A veces, no muy a menudo, me llegan destellos de sucesos vividos o personas con las que he tenido trato. En un callejón peatonal, en un extraño bar de Jerez de la Frontera, me topé con la reencarnación actual de un viejo soldado de los tercios de Flandes. Responde al nombre de Antonio y lleva el bar Pampero del callejón Parada.
Apostaría mi próxima borrachera que Antonio desconoce su pasada vida de armas. Sé, con certeza de difícil demostración, que con él tuve la mala suerte, en otra vida, de cruzar espadas, saliendo yo francamente mal parado, llevando todas las de perder. Este soldado murió junto a otros compañeros, en el asedio de Castelnuovo que se produjo entre el 18 de julio y el 7 de agosto de 1539. Rechazó el perdón de Jeireddín Barbarroja, argumentando de que de nada le servia ganar la vida si perdía su alma. Corrían tiempos en los que era un orgullo ser español, en donde abundaban los hombres bajitos valientes. A diferencia de los jóvenes actuales, zumbados por el fútbol, noqueados por el botellón. Ya no saben estos dónde están las pelotas.

La calle Parada hace pared con la iglesia San Francisco, trazada sobre los antiguos terrenos de este convento. En la iglesia San Francisco, se encuentran dentro de una urna de madera, los restos de la desventurada reina doña Blanca de Borbón, esposa que fuera del rey Pedro I el Cruel, la cual fue mandada asesinar por su esposo. Este templo es uno de los “Siete puntos de poder de Jerez de la Frontera”, arrastra muchas leyendas paranormal o misteriosas. Se dice que es un boquete dimensional por el que entran y salen seres terrenales, igualmente de la quinta dimensión, como otros de la sombra o mundos oscuros. El portal interdimensional se encuentra justo donde hoy día está el bar Pampero, motivo por el cual muchos sensitivos y videntes atestiguan ver seres extraños en este bar, entre mezclados con su clientela.

Cierto o no cierto, lo que sí es verdad de la buena, es que en el bar Pampero, Antonio sirve el mejor pescadito frito de Jerez, una delicia para los forofos en la gastronomía local. Solo por esto hay que dejarse caer por el callejón Parada, eso sí, mire de reojo o por el rabillo del ojo quien tiene a su lado, pueda que sea un “no humano”, es cuestión de día y suerte. Lo demás es cosa suya.