MAZORCAS DE MAÍZ Y TOMATES EN CAPITELES DEL PRIORATO (TARRAGONA), ANTES DE DESCUBRIRSE AMÉRICA

La mayoría de la gente suele creer que es el centro del mundo y su cultura, el eje de la historia humana. Las personas que temen perder su verdad tienden a mostrarse más violentas que las personas que están acostumbradas a considerar el mundo desde distintos puntos de vista. Creemos que sabemos muchas cosas, aunque individualmente sabemos muy poco, porque tratamos el conocimiento que se halla en la mente de los demás como si fuera propio.
Recogen los cronistas que acompañaron a los españoles que en el momento que Hernán Cortés llegó a México en 1519, sus soldados no podían creer que los indígenas tuvieran ritos como la confesión o la comunión, prácticamente iguales a los católicos. También se sorprendieron cuando Moctezuma, el gobernante azteca, recibió a Cortés y comenzó a hablarle de sus antepasados, describiéndolos como hombres blancos, rubios, barbados y de buenas costumbres.

La iglesia de Santa María de Siurana, es un edificio de época románica situado en el pueblo de Siurana, dentro del término municipal de Cornudella de Montsant, en la comarca catalana del Priorato, que se conserva íntegramente en buen estado (El Priorato es una comarca de la provincia de Tarragona, distribuida entre el Campo de Tarragona y las Tierras del Ebro). Fue construida entre los siglos XII y XIII, tras la llegada de las tropas de Ramón Berenguer IV en 1154.
Mazorcas de maíz y tomates en capiteles de iglesia templaría, tres siglos antes de descubrirse América. Está claro que sabían (Los Caballeros del Temple), de la existencia de América mucho antes de Cristóbal Colón
La revelación de Santa María de Siurana: los templarios ya habían estado en América y Colón, para la travesía del Atlántico, se limitó a usar esas cartas de navegación. No se le puede cuestionar al navegante que tuvo el mérito de hacerse con sus saberes arcanos de navegación y las cartas y rutas que habían utilizado los templarios.

FUENTE: J. L. Giménez, otros.

JEREZ, GRAN SUPERMERCADO DE EVANGELIZACIÓN DIGITAL

Nadie te regala nada en esta vida. Sólo los engaños y los sinsabores. El mundo posmoderno en el que nos toca vivir es pura contradicción. La ciudad, lo dijo Walter Benjamin, es una fantasmagoría: una geografía artificial e irreal que damos por auténtica, y que se debe apartar para ver la verdad que late debajo.
Las instituciones o comunidades religiosas no son meros receptores pasivos de la fuerza conformadora de los medios digitales, sino que moldean los mismos, negociando sus lógicas de acuerdo con sus objetivos particulares.
Gracias a Internet, el mensaje de Jesucristo se transporta a tu vecino de forma que los primeros evangelizadores históricos ni siquiera pudieron soñar. Sin embargo, todos debemos discernir con cuidado lo que leemos y encontramos en la web. En ella, no todo es oro lo que brilla, ni trigo limpio.

Jerez, es una ciudad andaluza en donde hay que avanzar con cautela. Ya no van de dos, en dos, llamando a la puerta, se cuelan directamente en tu móvil, Tableta o portátil. Casi todos los sectores de la sociedad jerezana, se han sumado al tsunami de la digitalización consciente de las grandes ventajas que la tecnología ofrece en estos tiempos. La ciudad se encuentra en las redes sociales, asediada por los incansables mensajeros de Dios, ofreciendo la salvación, y un más que sospechoso camino para llegar a la eternidad. Para la persona de a pie, las redes sociales, le ofrecen lo que hoy genéricamente se denomina espiritualidad, condimentada de sentimentalismo y esoterismo, haciéndola más atractiva, más vendible.

La nueva religión digital es un gran supermercado. La realidad es que el Internet, en Jerez de la Frontera, está plagado de reclamos religiosos, no es un ambiente absolutamente laico. Hay que tener mucha fe para ser hoy creyente en Jerez de la Frontera.

JEREZANAS BEBEDORAS DE SANGRE

“El olor nauseabundo que venía en ráfagas y a rachas parecía salir de la «cola» aquella y no de las naves del matadero. El balido de los rebaños prestos al sacrificio, el mugir doliente de los bueyes, los gruñidos de las víctimas, de aquella «cola» y no del edificio parecía surgir.
-¿Acaba usted o no acaba, señora?
-Nada más que éste.
-¡Pero, mujer, que la va a «diñar»!…
-Ca, no la «diño» —dice riendo”.
Es una vieja. Se ha bebido dos vasos. No quiere morir. Sus ojos, su expresión, dicen que aquella sangre la sentará bien. Tiene fe. No le turba la cabeza ni el estómago y, según ella cuenta, le ha quitado el reuma de las piernas.
Y se aleja contenta, limpiándose la boca como un gato.

Las anémicas jerezanas buscaban sangre, querían sangre, como otros quieren y buscan pan. Y esta mujer no podrá esperar. Querrá sangre de quien sea, pero sangre roja, corriente, ya hecha. Una transfusión es cosa muy científica, rara, muy cara para ella. Hay, pues, que beber sangre líquida.
Míseras mujeres anémicas esperaban formado una larga cola a que se le escanciara sangre de toro en el matadero, creyendo que al beberla curarían de sus enfermedades. La mayoría bebía la sangre en ese instante, puesto que pensaban que sus propiedades medicinales eran mayores al ser fresca.

Las vecinas en todo Jerez de la Frontera, lo sabían bien. Su consejo era: “Coja usted un puchero y beba sangre de toro. Se cierran los ojos, y ojos que no ven, corazón que no siente”.
La clase pudiente de Jerez enviaba al matadero a las criadas y otras contrataban a chicos recaderos que fueran por ella. Cuando estas mujeres suspendían el tratamiento y dejaban de beber sangre tenían síndrome de abstinencia síndrome de Renfield o vampirismo clínico.

Los médicos de finales s. XIX, principios del s. XX, pensaban que bebiendo sangre de las reses, podía paliar la enfermedades de anemia o tuberculosis. Obedeciendo al médico, las mujeres acudían al matadero por la prescripción facultativa, pero llevando consigo el estigma social de la vergüenza. Beber sangre en los años treinta del siglo pasado no era de buen gusto en Jerez de la Frontera.

FUENTE: Eugenio Noel, otros.

“ZORRA SERÁS, PUTA TE LLAMARÁN”

Como Peter Sloterdijk, yo también tengo la enfermedad ordinaria de la edad avanzada, la limitación del tiempo y la sensación de que las mujeres hermosas están aún más lejos que en el pasado. Es terrible.
La teoría cuántica sostiene que el observador de un hecho influye en la manera en que ese hecho es percibido. Es como decir que una misma pelota de tenis, para alguien puede ser una esfera pero para otro un cubo. Un mismo hecho no se ve de la misma manera para dos observadores.
Muchos temen la verdad, no en vano eligen vivir engañados a enfrentarse a ella. Vivimos en un mundo que actúa por emociones. Las emociones no son confiables. Nunca debemos dejarnos guiar por nuestras emociones. Las emociones están tan ligadas al mundo exterior, que son engañosas. Por eso, cuando la Biblia dice: Engañoso es el corazón del hombre, se está refiriendo al alma; engañosa es el alma. Porque el alma, a través de las emociones, recibe contacto con el mundo exterior.

La época del gótico fue, además, «el tiempo de las mujeres». Nunca antes en la historia de la humanidad, y nunca después hasta la obtención de los plenos derechos cívicos ya en el siglo XX, las mujeres han alcanzado tal grado de relevancia e influencia social. No es casualidad que a la Virgen María, la mujer y la madre por excelencia para la sociedad cristiana, se les dedicaran la mayoría de las grandes catedrales góticas, y el resto de templos cristianos, de los siglos XII y XIII.
A finales del siglo XIII se apagó esa luz de la reivindicación de la razón y de la consideración hacia la mujer, y un largo y oscuro periodo se abrió de nuevo en la historia de la humanidad.

Hoy en día, cierta parte de la cultura masculina no acepta la idea de que la mujer sea libre, y quiere constantemente humillarla. Si una mujer decide ser independiente y hacer su propio viaje interior, distanciada del paternalismo esclavista de los poderes políticos, económicos y religiosos, será sentenciada al aquelarre de “mala mujer”, tildada de puta y zorra. Censurada su sexualidad femenina y su voz acallada.
No obstante, soy consciente del gran cambio: la revolución de la mujer. Algo, afortunadamente, ya imparable. ¡Vivan las malas mujeres!

UN ERROR DE ESTAMPACIÓN ES EL ORIGEN DE LOS LUNARES EN EL TRAJE DE GITANA

A finales del siglo XVIII es cuando aparece por primera vez ese estampado de círculos o manchas redondas, muchas veces desiguales, sobre un fondo de otro color. Hoy día nada raro vemos, pero en su momento esto fue un error de estampación. Esas telas de lunares eran tejidos con fallos, puesto que ese no era el efecto que se había buscado. Para darles salida se vendían a un precio mucho más bajo que otras telas. Es por ello por lo que las gentes más humildes eran quienes vestían con ellas. De este modo, se convirtieron los lunares en una seña de negativa distinción que marcaba a aquellos con menos recursos económicos. Tanto era así que las mujeres pintaban más lunares para intentar disimular la más que notable tara de sus vestidos.
La mayoría eran mujeres de campo en general. Muchas de ellas de etnia gitana, eran estas las que llevaban sus trajes de lunares a las ferias cuando acudían allí a vender y comerciar con el ganado.

Si tenemos que buscar el momento en el que el traje de gitana empezó a popularizarse hay que remontarse a 1847. En este año, con motivo de la Feria de Abril del ganado que se celebraba en Sevilla, muchas mujeres gitanas acompañaban a sus maridos y usaban estos peculiares atuendos para lucirse en el evento. Lo que en principio era una feria de ganado con el tiempo se convirtió en un encuentro para la fiesta y el ocio y aquellas batas con volantes, lunares y bordados que lucían las mujeres de los tratantes de ganado, se convirtieron en objeto de atracción para las señoras de alta sociedad. Fue a partir de 1929, durante la Exposición Iberoamericana, cuando su uso se oficializó.

El traje de gitana es el único traje regional que ha evolucionado en el tiempo, convirtiéndose en todo un referente de la cultura española y un icono de moda, ya que cada año se renueva y reinventa el traje con nuevos materiales, complementos o estampados. Tiene un marcado escote en pico, redondo o cuadrado, ciñéndose en el talle para luego abrirse en la cadera y llega hasta los tobillos. Se adorna con volantes en la falda y en las mangas. Suelen llevar colores alegres y el estampado más típico es el de lunares, aunque también los hay lisos.

MINERÍA EN LA LUNA ¡TOMA EL DINERO Y CORRE¡

El helio es un elemento fundamental para la ciencia; se usa en las resonancias magnéticas, además de ser básico para las naves espaciales, telescopios y monitores de radiación. Manutención de satélites, limpieza de motores y cohetes y enfriamiento del oxígeno líquido e hidrógeno que alimenta las naves espaciales. Medio de refrigeración para el Gran Colisionador, en microscopios e imanes. Una mezcla del 80 % de helio y el 20 % de oxígeno es utilizada por los buzos de aguas profundas. La mayoría del helio presente en la Tierra se forma por la desintegración radiactiva de diversos minerales, especialmente con uranio y torio. Lo poco que queda está en poder de las superpotencias, “que son reacias a suministrarlo”.
El Helio-3 se emplea en aeropuertos e instalaciones singulares para la detección de posibles bombas nucleares. Se estima que existe alrededor de un millón de toneladas métricas de Helio-3 en la Luna. Dado su valor de 5.000 millones de dólares por tonelada, 250.000 toneladas equivaldrían a billones de dólares. ¡Un pastón!

La utilización de Helio-3 permite la fusión nuclear para obtener una enorme cantidad de energía sin el exceso de residuos radiactivos ocasionados en las reacciones de fisión nuclear. La fusión nuclear no provoca neutrones extras, y no toma mucho Helio-3 para realizar el trabajo.
Los científicos dicen que apenas 40 toneladas de Helio-3 recogidas de la Luna, (una cantidad que podría ser transportada en las bodegas de carga de dos transbordadores espaciales), podrían alimentar, por ejemplo, todos los Estados Unidos o Rusia, durante más de un año en su consumo de energía actual. Algo que es extraordinario y que abre una nueva frontera. Cabe tan solo preguntarnos, qué futuro le depara a la Luna.
La cuestión es, si la especie más depredadora, psicópata y peligrosa de la Tierra; la misma que esclaviza, prostituye y mata a sus congéneres. La de dioses falsos (religiones), y guerras inventadas. Esa que ya ha destruido su propio hogar o planeta. ¿Qué cesto haremos con estos mimbres en la Luna?

LA SOCIEDAD SECRETA “LOS HERMANOS DE HELIÓPOLIS” Y LA IDENTIDAD DE FULCANELLI

A veces, y solo a veces, el valor de las cosas no se mide por su belleza o por su precio. ¿Cómo se mide el valor de las cosas? Por lo feliz que nos hacen; por su importancia emocional; por el amor que sentimos hacía el objeto, la persona o el momento. Ahora a la gente se le olvidan todas las cosas, de modo que nadie sabe quién es de verdad.
Jerez de la Frontera, es un lugar de secretos, que ha visto desmesuradamente y escondido demasiado para estar en paz consigo mismo. En el bar Hontoria, de la ciudad jerezana, estoy citado a tomar contacto con un miembro de la sociedad secreta “Los Hermanos de Heliópolis”, de la cual se sabe poco, y más bien nada (dejaría de ser secreta). Las personas muy reservadas de las sociedades secretas me ponen nervioso, me producen un sentimiento desagradable de desventaja. El que yo frecuente este bar, no es extraño. Me gusta. En él, la coincidencia es un concepto que me resulta difícil de aceptar.

Se sabe que gran parte de la literatura teológica del antiguo Egipto proviene de los sacerdotes de Heliópolis. La máxima influencia de los mismos se produjo durante el reinado del faraón Ramsés II, cuando se calcula que alrededor de 13.000 personas cumplían funciones en el templo de la ciudad.
Los cananeos, mal llamados fenicios, trajeron a Andalucía, los conocimientos de Babilonia, Egipto y otros pueblos, que se han recogido, guardado y transmitido a través de los años en las Sociedades herméticas, manteniéndolos ajenos a la contaminación de los pecados capitales de los humanos, y de las ansias de poder material de la Iglesia y de su mazmorra de ambición.
Hay dos tipos de lecturas, la literal y la hermética. En el instante  que perdemos la mirada, nuestra mirada es llanamente opaca. Cuando se hizo en 1929 la gran Exposición Universal de Sevilla, varios masones participaron en el diseño de la misma. El barrio nuevo que se construyó para albergar los edificios de la exposición recibió el nombre de Heliópolis, “la ciudad del sol”, nombre extraño y ajeno por completo a Sevilla (Heliópolis, era la denominación masónica de Granada).

Para la Sociedad secreta “Los Hermanos de Heliópolis”, parece ser que “El misterio de las catedrales”, escrito en 1922 y publicado en París en 1926, y “Las moradas filosofales” publicada en París en 1930, bajo el seudónimo de Fulcanelli, es obra de Carlos de Borbón-Dos Sicilias (1870-1949).
¿Qué hay de mito, qué hay de realidad? Estoy obligado, bajo palabra, a guardar la confidencia, secreto y misterio.