EL COSTILLAR DEL DIABLO: CASTILLO DE ALCALÁ DE XIVERT

Si nos preguntamos qué son fantasmas, obtendremos como respuesta: “Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez, quizás un instante de dolor, un sentimiento que permanece en el tiempo, algo muerto que parece vivo”. También, “un fantasma es una huella energética o psíquica que se ha quedado o dejado alguien en un lugar, una historia trágica. Una impregnación en el inconsciente (un universo) o de la comunidad”

La leyenda del castillo suma, no resta. El enigma del castillo de Alcalá de Xivert, tiene una larga historia cuajada de lucha, dolor y muerte. Actualmente sigue dando que hablar por los fenómenos que, según los testigos, ocurren en su interior. En este singular castillo, dicen, ver deambular un terrorífico fraile que pone los bellos como escarpias, del que muy pocos se aventuran a narrar por temor a una maldición… Unos pocos no tienen ningún inconveniente en contar que han escuchado ruido de choque de armas o el de un ejército marchando.

No he querido saber, pero he sabido el secreto que guarda el espeluznante castillo de Alcalà de Xivert, en la provincia valenciana de Castellón. Desde aquí, cada terrón o pedrusco son recuerdos que te hablan si sabes escuchar o sentir. Para mí ha sido esencial ir a este sitio. Estas piedras del castillo son el mismísimo costillar del diablo.

Digámoslo así, en ciertos enclaves, que solo los magos templarios conocían bien, se levantaron espacios secretos propicios al trance místico. En pocos lugares como en el castillo de Alcalà de Xivert, coinciden en un mismo espacio, cinco puntos de energía, cuyos vórtices, se localizan en su interior. Si los tiene bien puestos, puedes vivir aquí o probar la experiencia del Tritono.

De alguna forma, a lo largo de la historia de la música el Tritono ha sido habitualmente asociado al mal y a Satán. El uso del “diabolus in música” fue prohibido durante la Edad Media, pues se creía que era una especie de puerta de contacto con el mundo diabólico, probablemente porque puede facilitar el acceso a estados alterados de conciencia. El siniestro eco que acompaña este Tritono fue señalado desde el siglo XI como causa de toda suerte de maleficios y desgracias, una puerta al más allá más lóbrego que nadie podía cruzar.

El Tritono es un sonido metálico –conocido como Cuarta aumentada o Quinta disminuida– que la Iglesia católica de la Edad Media consideraba un llamamiento al mismísimo Diablo. Se creía que aquellos que la escuchaban, quedaban perturbados o atrapados por energías malévolas.

De hecho, pues, el estridente y molesto sonido del Tritono solo podía estar asociado al Príncipe de las Tinieblas. De modo que la Iglesia no tardó en prohibirlo.

Sin embargo, para los magos templarios estos sonidos, lejos de facilitar un contacto con Satanás, favorecían la meditación en el castillo de Alcalá de Xivert, abriendo una ventana en las mentes de los devotos miembros de la Orden del Temple.