TERRORÍFICA NOCHE DE REYES MAGOS EN JEREZ DE LA FRONTERA

Era una noche de 5 de enero, y había una extraña sensación en el aire. La cabalgata de los Reyes Magos acababa de pasar por la avenida Domecq de Jerez de la Frontera, repartiendo regalos y caramelos para todos los niños buenos, pero esa noche en mi barrio, en mi calle, en el edificio Huelva, construido sobre el antiguo cementerio de la ciudad, había algo siniestro en el aire.

Como todas las noches, me fui a la cama temprano, con la esperanza de tener una noche de sueño reparador. Pero esa noche no fue como las demás. A medida que me sumergía en la somnolencia, empecé a tener una serie de sueños terroríficos. Soñaba con monstruos y criaturas sobrenaturales que me perseguían por el pasillo y habitaciones de mi casa. Me desperté sudoroso y con el corazón latiendo a toda velocidad.

Decidí levantarme y tomar un poco de agua para calmar mis nervios. Mientras caminaba hacia la cocina, noté algo extraño. La puerta del lavadero-trastero estaba entreabierta y desde dentro se oía un ruido extraño. Mi instinto me dijo que debía alejarme de allí, pero algo me atrajo hacia esa puerta. Lentamente, empecé a abrirla, con el corazón en la boca. Cuando llegué al final de su abertura, vi algo que jamás podré olvidar.

Había una figura oscura y tenebrosa, sentada en el suelo, rodeada de velas encendidas. A su alrededor, había una especie de altar con objetos de ritual.

La figura se volvió hacia mí y me miró con ojos brillantes y malignos. Empecé a retroceder lentamente, sin quitarle la vista de encima. De repente, la figura se levantó y comenzó a avanzar con una sonrisa malévola en el rostro. Salí corriendo de allí lo más rápido que pude, sin mirar atrás. No sé cómo logré llegar a mi habitación, pero cerré la puerta con el pestillo y me escondí debajo de las sábanas, temblando de miedo.

No sé cuánto tiempo pasó allí, pero cuando finalmente me atreví a surgir de mi escondrijo, vi que todo había vuelto a la normalidad. La puerta del lavadero-trastero estaba cerrada y no había señales de la figura oscura.

Aún hoy, no sé si fue un sueño o una experiencia real. Pero siempre recordaré esa noche de miedo y terror del cinco de enero, la noche de los Reyes Magos en Jerez de la Frontera.

FUENTE: Fotos de Internet