EL ESCLAVO “NABO”, JUGUETE ERÓTICO DE LA ESPAÑOLA REINA REGENTE

Luis XIV tenía un primo que era Almirante de la marina, el duque Beaufort, quien al volver de uno de sus viajes, trajo consigo un joven pigmeo negro como esclavo y lo presentó en la corte. El rey francés se lo obsequió a la reina para su “distracción y esparcimiento”, algo que cumplió al pie de la letra.
El esclavo fue cristianamente bautizado con el nombre de “Nabo”, y poco a poco fue dando a conocer su personalidad impetuosa, inteligencia y gracia, con lo cual mantenía muy entretenido al círculo de la reina. «Nabo» era de corta estatura (68 centímetros). Pequeño, pero no tonto, un juguete erótico a quien la naturaleza había generosamente bien dotado (miembro viril).

María Teresa de Austria, infanta de España y de Portugal, archiduquesa de Austria, nació como infanta de España en el Real Monasterio de El Escorial el 20 de septiembre de 1638. Hija del rey Felipe IV de España y de su primera esposa la princesa Isabel de Francia. Por lo visto, la reina emérita María Teresa, descubrió al “Negro del WhatsApp” con mucha anticipación a su época; no desperdició el darse su particular homenaje con el negrito, mientras en España, pueblo muy dado a santificar, la llamaban “la sufrida”.
«El hermano del Rey me contó lo difícil de la enfermedad (el parto) de la Reina, de cómo su primer capellán se había desmayado de aflicción, y el Príncipe y toda la gente junto con él se habían reído de la cara que puso la Reina cuando vio que la hija que había dado a luz, se parecía a un pequeño moro que el señor de Beaufort había traído, que era muy bonito y que siempre estaba con la reina», recogió en sus memorias Ana María Luisa de Orleans, Duquesa de Montpensier.
La mencionada duquesa anotó que, en su opinión, la criatura era hija del esclavo negro, por lo que el entorno de la reina se había obligado a simular su muerte.

La niña habría sido criada en secreto y posteriormente se había hecho monja. Louise-Marie-Thérése (Luisa María Teresa), conocida como la «Monja Negra de Moret», personificó estos rumores y acumuló una serie de indicios para alimentar el misterio. Su nombre era la suma del de los Reyes de Francia, tenía una pensión vitalicia asignada de 300 libras por parte de la Corona y, según se aseguró, la Reina la visitó con cierta frecuencia en la abadía de Moret-sur-Loing, donde residía la monja. También la Marquesa de Maintenon, antigua aya de los bastardos reales nacidos de los amores del Rey, se dejó ver por el convento. El esclavo «Nabo», fue quitado de en medio para evitar nuevas tentaciones y llevado a otro lado a hacer las delicias de las señoras y caballeros.

Fuentes: The Queen’s mystery daughter, Una monja negra en la Corte del rey Sol, La monja negra de Moret, otros