BDSM- SADO, TURISMO EN AUGE EN LA PROVINCIA GADITANA

El mercado de las “APPS” y su oferta hotelera está en continua evolución, con opciones cada vez más especializadas en el negocio: calidad, comodidad y discreción. Lo más buscado por los seguidores de BDSM que visitan la provincia de Cádiz, son alojamientos que incluyan mazmorra (espacio preparado para la práctica Sado). Zahara de los Atunes-Atlanterra, Chiclana, y Jerez de la Frontera, son los destinos en la provincia, en donde la demanda desborda a la oferta.

Entendemos que la normalidad es muy difícil de definir; clasificamos al BDSM como parafilia, o sea, esas conductas sexuales, eróticas, que no son comprendidas por la mayoría de las personas. El libro y la película “Cincuenta sombras de Grey”, más Internet y sus redes sociales, son los culpables del repunte en la difusión del BDSM (B: sometimiento, D: dominación, S: sumisión, M: masoquismo). La fantasía de dominador/dominado resulta ser una de las más comunes y practicadas por todo tipo de parejas, lo mismo ocurre con los encuentros en los que uno de los miembros es ligeramente “castigado” por su pareja.

El BDSM es una de las prácticas sexuales más comunes que pueden existir, aunque para muchos se trate aún de un tabú o algo “moralmente incorrecto”; la realidad es que es una de tantas formas existentes de encarar los encuentros sexuales y de obtener placer. En opinión de sus seguidores, “en el BDSM es importante marcar de antemano unos límites y unas reglas, esto hará que la relación sea más placentera y se consiga el objetivo de una excitación fuera de límites”. “Muy importante para ellos es establecer de antemano una palabra o gesto de seguridad que pare o aminore la intensidad de la sesión, ya que en el fragor del amor puede ser que todo se vaya de madre”. Si el sumiso está atado y no puede hablar, se puede haber pactado señales con los dedos, como por ejemplo: Levantar el pulgar: “Me encanta lo que estás haciendo, quiero más”. Hacer un círculo con el índice y el pulgar: “Sigue así, pero no aumentes la intensidad”.

Recalcan: “ya sea una fantasía sexual ligera e inocente en casa o un acto mucho más preparado, es necesario el consenso de ambos miembros de la pareja, así el placer será compartido y no solo cosa de uno”. Igualmente repiten, una y otra vez, en “tener mucho cuidado con las personas que se conocen por Internet, en el Ciberespacio hay mucho psicópata suelto, de ambos sexos”.