MIEDO Y AVERSIÓN EN CÁDIZ: ADRENOCROMO

“Hotel California” es la palabra clave (no es un sitio o lugar), termino encriptado que da acceso a participar en las orgias satánicas y de pedofilia en residencias de lujo tanto en Zahara de los Atunes (Bárbate) y Atlanterra, como en cortijos de alto nivel en Jerez de la Frontera. Toda una teoría a su alrededor que apunta a una red de pedofilia, el aprovechamiento de los menores y por supuesto, el uso del adrenocromo.

Los poderosos, la élite, personas con mucho poder, extraen de personas jóvenes y niños un compuesto, el adrenocromo, para su uso y disfrute. Tal sustancia solo se puede obtener de las glándulas suprarrenales de un ser humano vivo. “Si se lo sacas a un cadáver no sirve”.

Todo parece indicar que las élites oscuras sacrifican seres humanos, en su mayoría niños para extraer el adrenocromo de su sangre, estas élites son adictas a sus efectos de éxtasis y rejuvenecedores.

Al adrenocromo se la describe como una de las drogas más adictivas y placentera del mundo de las drogas, tanto que están dispuestos a matar a un niño para conseguirla siendo una de las drogas más deseadas y buscadas por la llamada élite de cultos satánicos (El Cabal). Sus efectos son alucinaciones, euforia, incremento de los sentidos, de la energía y de la fuerza todo muy por encima del mejor viaje ácido, el precio pasa por someter a otro ser humano, primero a torturas horribles, para después darle muerte.
El adrenocromo, derivado de la oxidación de la adrenalina, lo metaboliza el cuerpo en situaciones de alto estrés y terror. Ingerir este psicotrópico, experimentas una sensación superior, al consumo de mezcalina.

Desde tiempos remotos ha existido la costumbre del sacrificio ritual; satisfacer a los dioses por medio de ofrendas para así tener la gracia de sus favores. Estos sacrificios iban desde semillas hasta sangre animal o humana. Fueron perfeccionando el sacrificio ritual hasta descubrir que, cuanto más asustada y estresada estuviera la víctima, más eficacia tenía la ceremonia.

Los efectos de la adrenalina en el ser humano –puesto que al realizarse los rituales parte de la sangre era ingerida por quienes ofrecían el sacrificio–, inició cierta oleada de adictos al adrenocromo, que no es más que un compuesto generado de manera natural por el organismo; la sangre adrenalizada.

Adeptos crecen cada día y tratan con una red de pederastia por parte de la élite mediática y económica. Los “pececillos”, un eufemismo para referirse a los niños, de igual manera que la “pizza con queso” es un nombre en clave para hablar de pornografía según la teoría del Pizzagate dentro de mensajes incoherentes.

Con la era de la globalización, la terminología encriptada atraviesa todas las fronteras. La desaparición de muchos niños en España y Europa en general, significa que la élite no descansa y probablemente nunca lo haga. Es un negocio muy lucrativo.