PASEO POR LAS CLOACAS DE JEREZ DE LA FRONTERA


(Peter Fleming)

Vivimos en un universo más inseguro, donde el suelo parece desaparecer bajo los pies. Una ficción especulativa, es decir, una contra-utopía basada en la realidad. Y solo en la realidad.
La ciudad de Jerez de la Frontera (y la provincia gaditana), siempre han sido, y son, un punto caliente del espionaje internacional. Bajando a sus cloacas, es posible entender cómo el espionaje, la propaganda y el chantaje económico se han mantenido, en estos espacios, hasta nuestros días.
El agente alemán Dietrich Witzel, Peter Fleming (quien estuvo al cargo de numerosos agentes dobles), Aline Griffith (condesa de Romanones), Anita Richmond (vivió en Arcos de la Frontera), el espía español Clemente Cerdeira, el espía portugués Frederico Carvalhão Gil (asistió a una conocida caseta de la feria en compañía femenina – 2015). Todos ellos dejaron su rastro, su olor, en Jerez de la Frontera.


(Kim Philby)

¿Cuántas personas podrían abrir un cajón y mostrar una medalla concedida por Franco, otra por Stalin y otra por el rey de Inglaterra?
Kim Philby, el mayor traidor de la Guerra Fría fue condecorado por Franco forjó su carrera como espía en la Guerra Civil española y, en palabras suyas, «emergió aquí como un agente que ha alcanzado su plena madurez al servicio soviético».
Philby llegó por primera vez a España en 1937, siendo un periodista freelance que quería hacer carrera como juntaletras a costa del conflicto de moda. O al menos esa era su fachada. El británico viajó a la Península Ibérica con la doble misión de informar sobre el armamento que los italianos y los alemanes estaban empleando aquí y, sobre todo, para recabar datos sobre aquel general del bando nacional cuya estrella no dejaba de crecer. Franco resultaba un personaje del interés de la URSS. Su primer destino fue Sevilla y Jerez, donde arrimó entre febrero y mayo de 1937.


(Mata Hari)

Por las calles de Jerez de la Frontera han transitado (y transitan) los espías más famosos y variopintos. Por ejemplo: Mata Hari, una agente pagada por Alemania, con el fin de recopilar secretos de los oficiales aliados con los que se acostaba, y dárselos a los alemanes. En su viaje a Madrid realizo una escapada primero a Sevilla y después a Jerez, en donde se encontró con Emilio Junoy, un senador catalán al que había conocido un año antes. La buscada espía H 21 no era otra que Mata Hari quien hizo creer al comandante Ladoux, destacado miembro del espionaje galo, que podría obtener secretos del alto mando germano. Ladoux la envió a un país neutral, España. Quería pillarla con las manos en la masa. El escritor Enrique Gómez Carrillo, fue quien de acuerdo con Ladoux y tras ganarse su amistad, la habría entregado sin miramientos. Fue fusilada, y nadie reclamó el cuerpo que se entregó a la escuela de medicina de París donde se usó en clases de disección. Su cabeza se preservó en el Museo de Anatomía, pero durante un inventario se reportó que había desaparecido. Presumiblemente fue robada.


(Frederico Carvalhão Gil)

Joaquín Madolell, un paracaidista del Ejército del Aire que fue captado por los soviéticos para obtener información sobre las actividades y bases de la OTAN en España y desempeñó un papel de doble agente, su rastro se encuentra en el aeropuerto militar de Jerez. Con toda la información que recabó y los contactos que tuvo para la Operación Mari desarticuló las redes de información soviética en el Mediterráneo. Decenas de personas que trabajaban para el GRU, servicios secretos militares de la URSS, fueron o detenidas u obligadas a regresar a países socialistas.


(Francisco Paesa – Juan Alberto Perote)

Estados Unidos, al poner las bases en España, estaba interesada en la seguridad española, por eso desplegó a sus agentes y se puso a formar a militares españoles. El primer intento serio por desligarlos lo realizo Gutiérrez Mellado, que dio forma al CESID. Él sabía de esto porque había sido espía.
En la Operación Gino Rosi sorprendieron en Sevilla y Jerez a los estadounidenses espiando a Alfonso Guerra, en relación con una novia que tenía, y echaron a todos los agentes de la CIA de España (Nunca se han ido). La CIA en España de siempre se ha movido por el país como por su casa
Juan Alberto Perote, que empezó en los servicios secretos en contrainteligencia contra los países del este, escribió en sus memorias que tenía una conversación grabada entre Garrigues y una amiga nacida en Moscú de padres españoles, llamada Katia, en la que sabían que se iba a dar un golpe de Estado en España, que fue días después, el 23F.

El principal peligro al que se enfrentan quienes se adentran en las cloacas de Jerez de la Frontera, es perderse por sus túneles, salas y pasadizos para aparecer más tarde: muertos o “suicidaditos”, con tufo (pestazo) a vino oloroso o fino. ¡Sírvase usted mismo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s