GRETA THUNBERG, MUÑECA DE CRISTAL OSCURO

Al parecer, mucha gente piensa que no creerse nada y desconfiar de todo en Internet es un no-posicionamiento, algo así como el voto en blanco, un mantenerse al margen del sistema.
En este mundo de los medios de masas quedan muy pocos resquicios para la ingenuidad y la inocencia. Por ello cabe la posibilidad de que las trenzas formen también parte de ese icono/producto de mercadotecnia medioambiental que nos están vendiendo.

Greta Tintin Eleonora Ernman Thunberg es el nombre completo de lo que los medios de comunicación denominan “activista medioambiental” o “líder del movimiento juvenil en contra del calentamiento global”. Quizá su imagen parezca la de una niña de 13 o 14, pero tiene 16 años. Este aspecto infantil lo fomentan sus eternas trenzas que le dan un aire más aniñado. Todo está pensado y bien pensado. Niña con coletas que no sea negra, asiática o latina; debe ser aria y con trenzas (ya el nazismo empleó esta imagen). Lo tenían muy claro: pongamos a una niña en el estrado y dejemos que los espectadores de todo el mundo derramen lágrimas de emoción. Ni los publicistas de la Coca-Cola lo hubieran hecho mejor.

Escribe el diario londinense The Times, revelando lo que hay debajo de la alfombra: “Nada alrededor de Greta es tan improvisado ni tan inocente como parece, salvo quizá la propia niña, que probablemente sí es lo que aparenta ser: una pobre adolescente con problemas, usada hasta la náusea por unos padres desaprensivos, unos periodistas sin escrúpulos y, tal y como sabemos ahora, una serie de lobistas profesionales y empresas ávidas de obtener gigantescos contratos públicos”.

Dudar de todo es una actitud interesante. En tiempos de sobreinformación y redes sociales, la hiperconciencia sobre nuestra propia manipulación no es infalible a la hora de ayudarnos a discernir lo importante o formar nuestro propio criterio. La adolescente de cristal oscuro es un instrumento más en el juego perverso del nuevo globalismo, en donde unos pocos hacen caja a costa de la ñoñería de muchos. El cambio climático es efecto del Sol, del Núcleo terrestre y actuación humana, lo demás es un gran negocio.