“CÁDIZ HUM”, SORPRENDENTE Y EXTRAÑO SONIDO

De boca en boca, se va transmitiendo una inquietud entre la población gaditana. Un supuesto sonido, casi inaudible, es captado por muchas personas, las mismas que aseguran que es como si escucharan un motor en ralentí, en la lejanía. Lo llevan oyendo desde hace poco tiempo (un par de años) este molesto, desconcertante y misterioso sonido de baja frecuencia en la provincia.
El sonido, que ya empieza a ser conocido en la comunidad internacional por el nombre de “Cádiz Hum”, involucra a toda una serie de testimonios de personas que aseguran haber escuchado permanentemente ese ruido de fondo persistente de baja frecuencia en determinados lugares. Se han dado casos en sitios distantes y dispares entre sí como son Algeciras, Puerto Serrano, Benamahoma, Arcos, Rota, Chiclana, Jerez o Cádiz capital (En algunas localidades muchos más testimonios que en otras).

Cualquiera con un sentido del oído sano puede captarlo si presta atención, se encuentra solapado entre el ruido y sonido cotidiano que nos envuelve, desconociéndose su origen o procedencia. Puede ser escuchado por algunas personas pero no localizado usando instrumentación acústica estándar. Una posible causa sea el fenómeno de “audición de microondas”. “No es un fenómeno acústico tradicional”.
Para algunos sujetos, no sorprende que paralelamente a la fumigación (Chemtrail) exista una manipulación con frecuencias no declaradas públicamente aunque si desacreditadas oportunamente.
Existen precedentes en el planeta, por ejemplo el extraño zumbido que enloquece a los habitantes de Windsor, Canadá, y cuyo origen los expertos no logran determinar. Un sonido que a veces viene, a veces se va. Pero quienes lo sienten han tenido dolores de cabeza, insomnio, náuseas, se sienten irritables o fatigados y, en algunos casos más graves, les ha causado depresión. Se le conoce como el fenómeno “Windsor Hum”. No olvidemos también, el famoso Zumbido de Taos en Nuevo México.

Respecto al sonido o zumbido de Cádiz, hay descubrimientos en lo cotidiano que nos obligan a replantearnos la realidad que nos rodea. Si no lo has percibido, mejor no te esfuerces, porque ya no se irá de tu cabeza si lo adviertes. ¡Contrastad, confirmad, dudad!