TIEMPOS ECLÉCTICOS EN LOS JARDINES JEREZANOS

El hecho de saber que la duración de vida que nos queda es poca, nos ayuda a poner el esfuerzo en lo verdaderamente importante y en relaciones que consideramos significativas, por lo que cada vez nos sentimos más satisfechos.
Hay momentos y arrugas para cada persona. Sería ridículo y estúpido pensar que puedes hacer de todo, es como pensar que eres capaz de detener el tiempo. Con los años uno se da cuenta de que probablemente no conoce la verdad y sólo puede buscar algo que se aproxime a ella.
En Jerez de la Frontera, cotidianamente, cambio de bar, de taberna, de tugurio, o de santuario, y a otro capítulo, más nueva copa. En esta ciudad, el tiempo pasa, se ve en mi cara, en mi alma, en todo…
Entre la hojarasca de los Jardines del Eslava, colisiono con la obra del jerezano Rafael Parada Sánchez, pintor que gusta de la alegoría y del idealismo, siendo su estilo luminoso, rico en color y enérgico en el trazo. Sus miniaturas conmueven por la fuerza de la expresión, la maestría en las composiciones, la pasión y entrega en su ejecución, reflejo de una personalidad apasionante del autor que deja en ellas un testimonio único de las vivencias de un artista de talento singular, de un gran hombre.
Adquirir sus miniaturas por tan solo 15 o 20 euros, siguiendo el ritmo de nuestro corazón, alguna de las piezas que narran tanto la vida de Parada Sánchez, como la del universo que las rodea; es un mosaico sin sentido fuera de sí pero con un significado conmovedor, hermoso en su contexto.
Si bien lo que codiciamos nos destruye, lo que admiramos nos construye. Esencialmente porque aquello que admiramos en los demás empezamos a cultivarlo en nuestro interior. En los Jardines del Eslava, la pintura es un territorio inexistente: no existe, pero tú lo habitas.

FUENTE: Presos Políticos en la España Contemporánea del artista Santiago Sierra, otros.