CRUCES DE MAYO EN LA SIERRA GADITANA

9b

guia-del-suspense-en-la-provincia-de-cadiz

La primavera en plena explosión festiva de alegría y colores rebosa por todos los rincones de la Sierra gaditana. Dentro del ciclo festivo anual gaditano, el que coincide con el advenimiento de la primavera, marca la resurrección de la luz y con ella de la naturaleza durmiente, siendo por tanto la estación festiva por excelencia. La celebración de las Cruces de Mayo aglutina la doble simbología de muerte y renovación, instrumento de muerte y resurrección personificado en la figura de Cristo y en el símbolo, ya arcaico, del árbol que tras el invierno brota.

4b

A la hora de establecer los orígenes de esta celebración popular de la Cruz hay que referirse necesariamente a una serie de fiestas paganas que se celebraban desde muy antiguo en el mes de mayo, considerado desde siempre como el mes del esplendor de la vegetación y la naturaleza, de la primavera. Ha sido siempre un tiempo muy proclive para la organización de fiestas. Así, des antiguo se celebraba la fiesta conocida como la de “las mayas” -precisamente en alusión al mes-. Era una celebración de carácter alegórico que tenía como protagonista a una niña (la maya) vestida de blanco y coronada de flores. Junto a ella una corte de jovencitas, también ricamente engalanadas, que pedían “un cuartito para la maya, que no tiene manto ni saya”.

6b

El arraigo de la fiesta  proviene de ciertas celebraciones de los romanos. En la Lex Romana Visigothorum, promulgada por Recesvinto en el año 654, y renovada por Ervigio el 681, se menciona esta festividad comparándola, por lo que se refiere a su solemnidad, con las mayores del año eclesiástico. También en el Leccionario de Silos aparece con el nombre de dies Sanctae Crucis, siendo éste el más antiguo testimonio de su conmemoración en España, ya que desde la primera mitad del siglo VII se tiene conocimiento de la existencia en España de reliquias de la Cruz.

12b

Esta fiesta, en su vertiente popular, estuvo muy extendida por toda Andalucía, aunque con variaciones muy significativas de unos lugares a otros. A pesar de ello, la celebración ha presentado siempre en todas sus manifestaciones una serie constante de elementos comunes, como es el hecho de que el centro de la fiesta sea precisamente una cruz, de tamaño natural o reducido, que se adorna. A su alrededor se vive la fiesta, con bailes juegos y coplas. A veces hay procesiones, de carácter religioso o pagano.

7b

La Iglesia se esforzó por borrar todo vestigio pagano, condenando el desenfreno y lo que calificó de libertinaje de la fiesta. Como consecuencia del empeño de la jerarquía cristiana por eliminar antiguas prácticas paganas y supersticiosas, muchas veces escandalosas y casi siempre contrarias a su moral, el mayo-árbol se convirtió en mayo-cruz, conservando casi intactos todos los demás elementos de la celebración. A su lado confluyeron elementos tomados de otras prácticas paganas: la maya, que en muchos sitios se coloca junto a la cruz, la artificiosa decoración, los cantos y bailes, etc. El paso de la celebración pagana a la religiosa, popular en ambos casos, habría resultado favorecido por el culto litúrgico a la Cruz (mucho más antiguo, como hemos visto) y por las leyendas sobre el descubrimiento de la auténtica de Cristo. Como se aprecia, la esencia del Día de la Cruz está íntimamente ligada a la adoración y exaltación de la Cruz donde murió Jesucristo.

13b

Lejos de reproducirse en el tiempo como mero reflejo del pasado, los rituales festivos siguen tornándose -con sus pervivencias y transformaciones- en el texto idóneo para el conocimiento de la realidad social y de los colectivos que la conforman, de ahí la importancia de su comprensión, no como una mera expresión del pasado sino como elemento que une este último con el presente.

8b

La importancia de éste y otros rituales festivos radica en que, a diferencia de otros elementos integrantes de la cultura local, forman parte de un patrimonio “vivo” que a su vez genera elementos materiales -gastronomía, indumentaria, artesanías…- y que por tanto debe ser igualmente conocido, protegido y difundido. La dimensión simbólica de esta ocasión festiva actúa como un claro marcador de identidad, al igual que su larga tradición histórica, en la que se observa la imbricación de elementos sacros y profanos, una mezcla de lo lúdico /festivo con lo religioso/devocional, y en la que se revela una clara exaltación de la naturaleza, la renovación de la vida, la fertilidad y el amor. Resulta por tanto necesario conocer estos “tiempos extraordinarios” del calendario anual, puesto que ayudan a comprender su realidad social al constituirse como reflejos de la misma. Son además un importante medio para la expresión de la sociabilidad y para el establecimiento, desarrollo y extensión de las redes de relaciones entre los miembros de la sociedad local de Arcos de la Frontera.

libro-trazos-jerez-asombroso

11b

Un comentario sobre “CRUCES DE MAYO EN LA SIERRA GADITANA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s