AVE MADRID – BARCELONA PARANORMAL

De alguna forma, los atentados del 11 de marzo de 2004 en España, conocidos por el “11M”, fueron una serie de ataques en cuatro trenes de la red de Cercanías de Madrid, han incrementado considerablemente los fenómenos paranormales en trenes estaciones y oficinas ferroviarias.

No tiene explicación razonable, el misterio de las almas en pena de las estaciones de trenes viene desde tiempos inmemoriales, las apariciones de pasajeros traslúcidos sentados en las formaciones o figuras que repiten a diario, a una hora específica, el momento en que se tiraron a los rieles para poner fin a su vida, son noticias habituales y conocidas por todos los trabajadores del riel.

Cuando miras dentro del abismo durante mucho tiempo, puedes caerte en él sin posibilidad de salvación.  No tiene sentido preocuparse por aquello que uno no puede controlar. Hacerlo es una buena forma de volverse loco. Máxime, cuando sabemos que las noches pueden dar paso a mañanas horripilantes. Nada apuntaba que ese día viviría una inquietante experiencia de la que aún guardo secuelas.

“El cinco de julio de este año 2022 viajaba muy pancho, hacia el trayecto Jerez de la Frontera – Barcelona, con trasbordo en Atocha para tomar el AVE 03123. Me encontraba ya instalado en el coche 03, plaza de pasillo, escuchando música Spotify con los auriculares, algo adormilado, cuando percibí una sombra que venía por el pasillo del vagón y que se deslizaba muy despacio hacia mi sitio. No podía moverme, sentía mi cuerpo muy pesado y un cosquilleo en mis brazos y en mis piernas. Aquella sombra se aproximaba más y más, y yo no podía ni pestañear.  Entonces se puso sobre mí y de inmediato comencé a asfixiarme.  Con un gran esfuerzo, moví mi brazo izquierdo y grité: ¡No!  Con ese movimiento, la sensación de ahogo desapareció. La persona que iba en el asiento continuo al mío se llevó un susto morrocotudo al recibir el manotazo que le di en la pierna”.