Jerez es un mundo que está y no está. Adoro la luz de Jerez, esa que todos los días y en cualquier momento, minuto a minuto, se adentra en el misterio. Contemplo su universo que se desvanece ante los ojos en el Centro histórico.
Jerez es una ciudad dada a levantar estatuas a todo lo que se mueve, hago votos para que un día de estos pongan una monumental y de gran envergadura al librero, encarnado en el librero jerezano Félix.
Es más largo que una semana sin pan, se le suele ver pasar por las callejuelas de Jerez, encaramado en una bicicleta del cuaternario, llevando atrás una caja de frutas, repleta de vivencias y sensaciones. En sus años mozos, El Librero Félix, surtió de pergaminos al mismísimo Tutankamón, llamado en vida Neb-jeperu-Ra Tut-anj-Amón, faraón perteneciente a la dinastía XVIII de Egipto, que reinó de 1336/5 a 1327/5 a. C.
El Librero Félix, suministró libros traídos de estraperlo de Canaán, a la Antigua Biblioteca de Alejandría, la misma que en su época fue la más grande del mundo, fundada a comienzos del siglo III a. C. por Ptolomeo.
Cuentan las malas lenguas que el Librero Félix, hizo la copia de seguridad de las tablas de los Diez Mandamientos, justo momentos antes de que Moisés cogiera un berrinche y las rompiera porque no le habían invitado al fiestorro del Becerro de Oro, que era lo más “in” en fiestas de su tiempo.
En la “ruta secreta de Jerez”, es parada obligada, solo para iniciados, detenerse en la Librería Agrícola de la calle Paúl y hacerse con uno de los libracos raros del Librero Félix, quien es capaz de tener la última traducción al andaluz, con acento de Puerto Serrano, del Manuscrito Voynich, ese libro ilustrado, de contenidos desconocidos, escrito por un autor anónimo en un alfabeto no identificado y un idioma incomprensible, el denominado voynichés.
Lo que no tenga el Librero Félix, no lo tiene nadie, o es más: no existe.
El Librero Félix vende mis libros a sabiendas que estos producen efectos secundarios y daños colaterales en las neuronas de los lectores. Simplemente: ¡Enloquecen!