LILITH, REINA DE LA NOCHE JUDÍA JEREZANA s XIII – s XV

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Tras la incorporación de Jerez a la Corona de Castilla en 1264, llegaron a Jerez de la Frontera, familias de origen y religión judía, procedentes en su mayoría de Castilla así como de algunas poblaciones andaluzas, trayendo consigo sus múltiples leyendas y supersticiones. La aljama o judería estuvo establecida en Jerez, entre la calle Larga, Tornería y Puerta de Sevilla, teniendo a sus afueras, pasadas las murallas y cerca de la huerta de los PP. Dominicos, su fonsario o cementerio.
La tendencia judía a adoptar las prácticas paganas de sus vecinos, actitud severamente denunciada por los profetas, volvió con fuerza durante el período del Talmud. Sin embargo, apenas hubo adopción de mitos entre los períodos Talmúdico y Midráshico, cuando comenzó la emergencia del misticismo en las escuelas cabalísticas. Un aspecto fue la aparición de “Shedim”, o demonios, que se convirtieron en omnipresentes para los judíos. Un demonio femenino a menudo implicado en relaciones con los seres humanos, a los que también causaba enfermedades. Además, es capaz de usar el semen que los hombres derraman fuera de la mujer y preñarse con éste.

Entre los numerosos dioses y demonios de la mitología babilónica se hallaban Lilu y Lilitu, (varón y hembra respectivamente) que eran unos entes malignos que perjudicaban a los humanos, en especial incitando sexualmente a los varones, y dañando a las mujeres encinta o a ellas y a sus hijos neonatos.
Cuando los judíos fueron deportados a Babilonia (586 AEC), algunas de sus creencias impregnaron la cultura hebrea. Una de éstas parece ser la de la diablesa Lilith.
La figura de Lilith es citada en varios pasajes de la Biblia. La literatura rabínica la describe con alas y pelos fluctuantes. Es la reina de toda una clase de demonios, llamados liín, particularmente peligrosos para los niños, pues mata a los menores de ocho días y sin circuncidar.

Los orígenes de la presencia de Lilith se remontan a raíces sumerias o acadias. Una idea que estaría ligada a Lilith en todo su simbolismo: La seducción como arma, la noche como hábitat y el erotismo -cualidad devenida quizás de Ardat Lili– que, en la tergiversación que se da con el paso del tiempo, transforma a Lilith en “súcuba”.
Lilitú fue perdiendo ciertas características a través de la tradición hebrea. Desaparece, principalmente, su carácter divino original y se convierte en una imagen descolorida y errante.
Se supone que Lilith representa a las mujeres cananeas, que adoraban a Anath y acostumbraban mantener relaciones sexuales pre-matrimoniales. Es una forma de censurar a algunas mujeres israelitas que tenían estas prácticas, y queda expresamente prohibido en Deuteronomio 23,18: “Que no haya prostitución entre las israelitas ni entre los israelitas“, en demostración de la pureza sexual.
Una tradición rabínica establece que Lilith fue la primera mujer de Adán; de este matrimonio nacieron tres vástagos que luego derivarían en tres clases de demonios: Shedem, Lilin y Rouchin. Sin embargo, Adán y Lilith nunca se llevaron bien. Ella se quejaba por la posición que él imponía para tener relaciones sexuales y decía que si había sido creada de forma igual que él (Lilith no salió de la costilla de Adán), debían tener derechos iguales. No quería estar abajo (postura del misionero), sumisa, solo para procrear.
Ella es reconocida en muchas culturas antiguas bajo una variedad de nombres diferentes y vista como un símbolo de la sabiduría, conocimiento, independencia, libertad de pensamiento y de la liberación de la mujer. Lilith representa el poder, la belleza divina y el derecho de cuestionar las cosas y pensar por sí misma.

El animal sagrado de Lilith es el búho, que simboliza la sabiduría y el aprendizaje. Todos hemos escuchado el término “búho sabio”. El búho se ha asociado con la magia y el misterio, de noche y de la libertad. Los búhos son también hermosos, y Lilith, fuerte e independiente, es hermosa. Igualmente es sinónimo de placer sexual y el derecho a usar la anticoncepción y el aborto.
Lilith nunca mata literalmente, de ella se admite el hecho de que una mujer puede optar por tener un aborto si no desea el hijo que ha concebido. Ella conoce la importancia de la libertad de elección. La idea de Lilith mata niños es una analogía que viene primero del judaísmo pasando después al cristianismo.
Cuando alguno de los rabinos moralistas del Talmud en Jerez de la Frontera, quisieron explicar (para rechazar) la práctica de la masturbación masculina, argumentaron que los varones eran seducidos por Lilith, para que derramaran el semen, y de esa manera ella poder utilizarlo para procrear nuevos engendros mitad humanos y mitad demonios.
Para los judíos jerezanos, Lilith es un súcubo. Los rabinos creían, y así lo divulgaban desde las dos sinagogas que existían en la ciudad, que ella era responsable de las emisiones nocturnas que tienen los hombres, mientras duermen y que Lilith utiliza el semen recogido para dar a luz a cientos de bebés demonios. En la judería jerezana se la tenía verdadero pánico durante la noche, especialmente los hombres solteros y las parturientas. Era muy frecuente colocar un cuenco boca abajo, como preventivo y rechazo a sus ataques y males.

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FUENTE: Deuteronomio, Talmud, Martha Fernández, otros.

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